El clima invernal está cada vez más presente, sobre todo en aquellas regiones de España donde hasta hace pocos días todavía disfrutábamos del sol y las buenas temperaturas. El frío e incluso las primeras heladas del invierno ya han llegado a aquellas partes del país donde la climatología adversa prevalece durante una buena parte de las estaciones intermedias y prácticamente todos los meses de invierno. Es por ello por lo que, además de tener en cuenta el tiempo y los cambios bruscos que se puedan producir entre las diferentes horas del día, es importante llevar a cabo el mantenimiento preventivo del vehículo y sustituir aquellos elementos que hayan alcanzado el final de su vida útil.

Además de revisar los componentes que habitualmente deben comprobarse en el vehículo con la llegada del otoño, también es conveniente conocer qué elementos sufren mayor desgaste y comprobar su estado, evitando así posibles fallos derivados de la falta de atención y mantenimiento. De esta manera, podremos identificar qué piezas de nuestro coche han alcanzado su fecha de caducidad y sustituirlas en caso de que sea necesario.

No hay que olvidar que, tal y como Circula Seguro menciona en su artículo, las revisiones periódicas y las comprobaciones rutinarias que como conductores hemos de llevar a cabo, son también imprescindibles ya que gracias a ello, líquidos (refrigerante, frenos y limparabrisas), el aceite del motor y los filtros (filtro de aceite, filtro de aire, filtro de combustible y filtro del habitáculo), se mantendrán en un estado óptimo. También, se aconseja verificar cada cierto tiempo el estado en el que se encuentran los siguientes componentes:

 

sistema de climatización

Revisa el sistema de climatización de tu coche, al menos cada 2 años.

Sistema de climatización:

Falta de potencia, malos olores o dificultades para eliminar el vaho de las lunas (delantera o trasera) del vehículo, son síntomas que pueden predecir un funcionamiento inadecuado del sistema de climatización. Para evitar esto, se recomienda realizar una puesta a punto al menos cada 2 años, en la que se compruebe el estado de la carga del gas del aire acondicionado y se verifique que no existen fugas en el circuito, así como sustituir anualmente el filtro del habitáculo.

 

batería del coche

Comprueba regularmente el estado de la batería.

Batería:

Dependiendo del uso que se de al vehículo, así como de la memoria de su conductor (muchos somos algo despistados y ocasionalmente nos olvidamos de comprobar si circulábamos con las luces puestas), la batería suele tener una vida útil aproximada de 4 o 5 años. Por ello, periódicamente se aconseja comprobar el estado de la batería ya que de esta manera podremos conocer cuándo su final podría estar próximo. Llegado ese momento, también es conveniente saber cómo cambiar la batería ya que así, podremos ahorrarnos la mano de obra en el taller mecánico llevando a cabo esta acción nosotros mismos.

 

airbags coche

Si el indicador del cuadro de mandos de tu coche se ilumina, revisa el sistema.

Airbags:

Generalmente, los airbags a menos que se haga uso de estos durante un accidente, son una de las piezas que pueden aguantar sin problema alguno toda la vida útil del vehículo. No obstante, en caso de que el indicador de aviso en el cuadro de mandos se ilumine para advertirnos sobre alguna incidencia relacionada con este sistema de seguridad activa del vehículo, tendremos que acudir al taller para que revisen qué puede estar fallando y si afecta al funcionamiento de los airbags en caso de colisión.

 

escobillas limpiaparabrisas

Comprueba de vez en cuando si las escobillas están en un estado óptimo de uso.

Limpiaparabrisas:

Sobre todo, cuando las lluvias son frecuentes durante una estación meteorológica, es importante comprobar con mayor frecuencia el estado de las escobillas del limpiaparabrisas para que, en caso de que sea necesario, podamos cambiarlas nosotros mismos (haz clic en el enlace para ver nuestro video tutorial de YouTube sobre cómo cambiar las escobillas del limpiaparabrisas). Para evitar que una tormenta nos sorprenda en la carretera y nuestras escobillas no estén a la altura, dificultando en lugar de mejorando la visibilidad, hay determinados síntomas que pueden ayudarnos a identificar unas escobillas en mal estado como: ruidos pese a estar la luna y la goma mojadas, limpieza deficiente, cristal que se empaña por fuera o irregularidades en la goma, entre otros.

 

sistema de escape

El catalizador forma parte del sistema de escape del vehículo.

Catalizador:

Siempre y cuando al vehículo se le de un uso normal, la vida útil del catalizador puede estar entre los 120.000 y los 400.000 kilómetros. Una vez alcanzado este último kilometraje se debería valorar su estado y sustituirlo en caso de que fuera necesario, ya que un funcionamiento deficiente podría hacer que las emisiones de gases contaminantes fueran superiores a los límites permitidos y/o homologados para ese modelo, haciendo que obtuviésemos un resultado negativo en la próxima ITV.

 

luces del coche

Aunque no es obligatorio, si es aconsejable llevar bombillas de recambio en la guantera.

Sistema de iluminación:

Es importante revisar regularmente el sistema de iluminación de nuestro vehículo ya que las luces son uno de los elementos que más fallos acumulan durante la vida útil de un coche. Además, en muchos casos podremos ser nosotros mismos quienes nos ocupemos de sustituir las lámparas que se hayan fundido, por lo que, aunque ya no es obligatorio si que aconsejamos llevar en la guantera unas bombillas de repuesto.

 

cinturón de seguridad

El cinturón de seguridad es el sistema que más vidas al año salva en carretera. Revisa su estado periódicamente.

Cinturones de seguridad:

Los cinturones de seguridad, aunque generalmente suelen estar en buen estado durante toda la vida útil de un automóvil, conviene que sean revisados ya que debido al uso hay elementos de éstos que pueden deteriorarse. De esta manera, podremos identificar posibles desgarros o un mal funcionamiento de los anclajes. Además, si se sufre un accidente fuerte, también es aconsejable cambiarlos ante la menor duda de pérdida de eficacia.

 

neumáticos del coche

Es aconsejable revisar los neumáticos regularmente para identificar posibles desperfectos.

Neumáticos:

Los neumáticos, inevitablemente, sufren desgaste debido a factores como: las condiciones meteorológicas, el peso soportado, los diferentes terrenos por los que se circule, la forma de conducción e incluso el estado del sistema de suspensión del vehículo. Se trata de un elemento de seguridad muy importante, pues es la única vía de contacto entre nuestro vehículo y la carretera, por lo que conviene que se encuentren siempre en un estado óptimo y capaz de responder a las maniobras que realicemos.

Además, una vez han pasado 5 años desde su fecha de fabricación (dato que viene especificado en la banda exterior del neumático) es conveniente que un especialista los revise para determinar su estado y si llegan a cumplirse 10 años de esta fecha, se aconseja siempre sustituirlos por unos nuevos. Para comprobar regularmente en qué estado se encuentran los neumáticos de un vehículo, podéis leer el artículo que tenemos publicado al respecto en nuestra sección de mecánica.

 

Como veréis, son varias las piezas que, por así decirlo, pueden tener fecha de caducidad en nuestro vehículo. Conociéndolas y revisándolas con frecuencia, podremos evitar que el estado inadecuado de los mismos suponga un inconveniente para nuestra seguridad o a la hora de pasar la ITV con nuestro coche.

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