Hace ya más de 6 años que os hablamos en este mismo blog sobre el uso del aceite vegetal como combustible para vehículos diésel. Sin embargo, hasta la fecha, todavía ninguna marca automovilística se había lanzado a probar este sistema en sus propios vehículos, al menos de cara a la galería. Ford es una compañía que apuesta por la innovación e invierte grandes sumas de dinero en I+D. Algunas muestras de ello son, el curioso proceso tecnológico basado en la inyección de plasma que permite reparar y reconstruir motores usados o la introducción de exoesqueletos en su factoría de Almussafes (Valencia).

Tras algunas pruebas realizadas con aceite vegetal hidrotratado (HVO), Ford ha aprobado el uso de este tipo de combustible en sus furgonetas Transit con motor EcoBue de 2.0 litros, sin que sea necesario realizar modificaciones mecánicas ni tampoco en la composición del combustible y el resultado ha sido totalmente satisfactorio, pues gracias a los residuos de grasas animales y aceites de pescado que incorpora el HVO el arranque en bajas temperaturas se realiza más fácilmente.

El aceite usado de cocina puede significar un avance hacia una movilidad más limpia. Ahora la Ford Transit puede moverse con combustibles obtenidos a partir de aceites reciclados.

El proceso de creación de HVO utiliza hidrógeno como catalizador, por lo que la combustión es más limpia que en el biodiésel convencional y su vida útil se prolonga. Además, contribuye a mejorar la calidad del aire ya que los vehículos que funcionan con HVO emiten menos NOx y partículas contaminantes que el diésel dado que este combustible obtenido a base de aceite de cocina reciclado no contiene azufre ni oxígeno. En comparación con el diésel, los gases de efecto invernadero se pueden reducir hasta en un 90% utilizando HVO.

A través de la iniciativa RecOil promovida en la UE y apoyada por la Comisión Europea, se trabaja para aumentar la cantidad de aceite de cocina usado que se recolecta para su posterior reciclaje, algo imprescindible a la hora de impulsar la producción de biodiesel y combustibles alternativos como el HVO. De esta manera, el aceite que se desecha en restaurantes o cadenas de comida para llevar, así como aquel que se desecha en los hogares, se recicla y se convierte en carburante.

Tal y como ha manifestado Hans Schep, Director General de la división de Vehículos Comerciales de Ford Europa en la nota de prensa emitida por la compañía, «Permitir que nuestras furgonetas funcionen con combustible obtenido a partir de residuos, incluido el aceite de cocina usado, puede parecer exagerado, pero el aceite vegetal hidrotratado es, de hecho, una forma muy real en la que los conductores de la Transit y los operadores de flotas podrán ayudar a mejorar la calidad del aire».

Actualmente, el HVO está a la venta en algunas estaciones de servicio europeas, principalmente situadas en Escandinavia y los Estados Bálticos. Se ofrece de forma pura y también, como una mezcla que incluye también diésel convencional. Además, son muchos los operadores de flotas que en otros mercados han optado por este tipo de combustible ya que es un método muy valioso a la hora de mejorar su huella ecológica. Otro dato interesante sobre el HVO es que, si un vehículo que circula utilizando este combustible necesita repostar y no existe ningún punto de abastecimiento cercano, el conductor puede llenar el depósito con diésel convencional ya que ambos pueden mezclarse en el tanque sin que ello pueda causar problemas en el funcionamiento o rendimiento del vehículo.

 

Si has llegado hasta este artículo, quizás te interese leer otros contenidos relacionados que tenemos en nuestro blog, como:

Al enviar mis datos, confirmo haber leído y aceptar la política de privacidad