A finales de 2023 se inaugurará en España, de la mano de Endesa y Urbaser, la primera planta en España donde se reciclaran baterías de coches eléctricos.

Los coches de combustión y los vehículos eléctricos se enfrentan a una lucha constante ¿Qué opción es mejor? Los eléctricos son realmente perjudiciales ya que los niveles de emisiones son más elevados durante su proceso de fabricación debido a las baterías, en cambio los coches de combustión se caracterizan por tener un proceso de fabricación menos contaminante.

Diversos estudios demuestran que cada vez son más los vehículos eléctricos o híbridos que circulan por nuestras carreteras, llegando en ocasiones a superar en ventas a los de combustión tradicional, lo que sigue aumentando el problema asociado al reciclaje de sus baterías. Tal y como vimos en nuestro anterior artículo sobre si afecta el reciclaje de los coches híbridos y eléctricos a los desguaces, resulta evidente que el procedimiento de recuperación de componentes realizado en los CATV es más costoso si hablamos de este tipo de vehículos.

Greenpeace demuestra en su estudio que entre 2021 y 2030 serán 13 millones de toneladas de baterías de coches eléctricos las que hayan llegado al final de su vida útil. Esto supondrá tener que exportar más de 10.35 millones de materiales nuevos para la creación de nuevas baterías.

Coche eléctrico batería

La primera planta española de reciclaje de baterías se inaugurará en 2023

Lo has leído bien, España estrenará a finales de 2023 su primera planta de reciclaje de baterías ubicada en Cubillos del Sil, en la provincia de León.

Apostando por el desarrollo sostenible y la protección medioambiental, Endesa y Urbaser, realizarán una inversión de hasta 13 millones de euros para convertir sus antiguas instalaciones de la central térmica de Compostilla, que ya está siendo desmantelada, en la primera planta de reciclaje de baterías.

Este proyecto ha sido aprobado por el Ministerio para la Transición Ecológica, la Junta de Castilla y León, las alcaldías de Ponferrada y Cubillos del Sil, la Universidad de León y Endesa.

Endesa, tal y como se afirma en el artículo publicado por el portal Residuos Profesional, no solo se encargará de liderar el desarrollo del proyecto, sino que aportará su capacidad de gestión y su amplio conocimiento sobre movilidad eléctrica.

Construcción

La construcción de la nueva planta de reciclaje de baterías de León forma parte del Plan Futur-e Endesa y, como ya hemos comentado en el punto anterior, se prevé que esté operativa en 2023.

Además, se espera poder iniciar con la actividad con antelación, en concreto en lo referido a la recogida, el transporte y el almacenamiento de las baterías, con el principal objetivo de garantizar el volumen necesario que, en su momento, permita arrancar la planta y garantizar un mínimo rendimiento.

La Planta de León tendrá una capacidad de reciclaje de hasta 8 toneladas de baterías anuales.

Cómo se realizará el tratamiento de las baterías

Las baterías que se vayan a reciclar serán analizadas en función de su estado, siguiendo así las premisas de la economía circular. Cada una de las baterías podrá ser tratada de diversas formas:

  • Serán adaptadas para la reutilización todas aquellas baterías que admitan la operación mencionada anteriormente.
  • La baterías que no admitan ser reutilizadas serán descargadas electrónicamente, desmontadas y sometidas a un proceso de separación de elementos. Esto permitirá reciclar sus materiales, tales como aluminio, cobre o plástico.
  • Black-mass: Este es otro de los tratamientos que se llevarán a cabo en la mencionada planta, el cual forma una fracción rica en metales estratégicos, de gran valor en Europa, como son el cobalto y el níquel, ambos esenciales para la fabricación de nuevas baterías.

Batería

Nuevos empleos, menos parados

La inauguración de la Primera Planta de Reciclaje de Baterías generará un total de hasta 50 empleos directos, además de los indirectos que todavía no han sido cuantificados, y será capaz de satisfacer las necesidades de reciclaje tanto en España como en Portugal, recuperando y tratando un total aproximado de 8.000 toneladas de baterías al año.

Urbaser participará en la iniciativa a través de Sertego, su filial de residuos industriales, que se encargará de gestionar las veinte instalaciones de recogida desde las que se suministrarán las baterías de vehículo eléctrico a procesar en la planta de Cubillos del Sil, y dirigirá tanto la operación como el mantenimiento de la planta, lo que también dará lugar a la creación de nuevos puestos de trabajo y oportunidades laborales.

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