Entre 2016 y 2020, uno de cada tres vehículos siniestrados tenía averías previas al accidente que podrían haber influido aumentando el riesgo.

Tan solo durante el pasado mes de septiembre, se registraron, según el balance mensual de siniestralidad que realiza la Dirección General de Tráfico, un total de 88 siniestros en los que fallecieron 101 personas, 4 más que en el mismo mes de 2019.

Las carreteras convencionales, son el escenario más habitual de estos accidentes, pues en ellas fallecen 7 de 10 conductores.

Un factor que influye directamente en la siniestralidad, como ya comentamos en nuestro anterior artículo por qué el parque automovilístico español está cada vez más envejecido, es el mantenimiento que los conductores realizan en sus vehículos, así como el número de automóviles que circulan sin reparar sus averías.

El 35% de los coches siniestrados, con averías previas

¿Sabías que entre 2016 y 2020 el 35% de los vehículos siniestrados tenía registrada algún tipo de anomalía técnica previa al accidente? El peligro que supone circular con los frenos, los neumáticos, amortiguadores o pastillas de freno desgastadas, así como con deficiencias en cualquier otro sistema, se incrementa si sumamos otro factor determinante, la antigüedad del vehículo.

Sin embargo, es importante recalcar que ni las anomalías ni la fecha de matriculación tendrían que ser un motivo directo para desencadenar el siniestro, sino que también entran en juego otros aspectos importantes como el estado de las carreteras, la meteorología adversa o el factor humano. El último de estos, estaría detrás de hasta el 95% de los siniestros, de acuerdo con la nota de prensa emitida por la Comisión de Seguridad Vial el pasado 28 de julio de 2022.

Según datos publicados por la DGT, el 60% de los vehículos accidentados presentaba desgaste o tenía los neumáticos en mal estado, aunque hay que tener en cuenta que la mencionada cifra hace referencia a las impresiones preliminares de las autoridades que inspeccionan, en primera instancia, los hechos del siniestro, por lo que una vez esclarecida la situación el porcentaje podría incrementarse.

También merecen mención los cálculos aportados por la Fundación Línea Directa, en donde se confirma que “las faltas de mantenimiento más habituales en los coches accidentados son: neumáticos desgastados (61%), frenada deficiente (8%), carga mal dispuesta (4%) y luces defectuosas (3%)”.

Esta situación, lejos de empeorar en los últimos años, parece que ha ido mejorando ligeramente ya que, si en 2020 el 31% de los vehículos siniestrados tenía averías previas, cuatro años antes -en 2016- el porcentaje subía hasta el 39%.

Vías interurbanas o carreteras convencionales, las más peligrosas

Un dato que nos llama la atención es que, mientras en vías urbanas la cifra de automóviles con averías previas que han estado involucrados en accidentes de tráfico ha disminuido, en las interurbanas sucede lo contrario, pasando de un 27% de vehículos siniestrados con averías en 2016, al 29% registrado en 2020.

¿Sabías que donde más accidentes mortales se producen en España es en este tipo de carreteras? Por ello, circular con un vehículo que tenga incidencias en su mantenimiento y, por ejemplo, una rueda con la presión baja, desgastada o con los frenos en mal estado, tiene consecuencias más graves.

De acuerdo con el último balance de siniestralidad publicado por la Dirección General de Tráfico (DGT), 7 de cada 10 accidentes mortales en carretera se producen en vías interurbanas ¿No os parece algo realmente preocupante?

La antigüedad, un factor de riesgo

Desde RO-DES queremos dejar claro que, desde nuestra postura, defenderemos siempre el hecho de que un coche bien mantenido es un vehículo potencialmente seguro, independientemente de la antigüedad que tenga.

También tiene un impacto crucial el comportamiento del conductor al volante, pues mientras el sentido común y la responsabilidad vayan con él de “copiloto”, más fácil será garantizar su seguridad en el trayecto.

Sin embargo, no hay que olvidar las cifras a las que ya hemos hecho referencia en este y anteriores artículos de nuestro blog, las cuales evidencian que 4 de cada 10 vehículos en circulación tiene una antigüedad superior a los 15 años y eso, innegablemente, repercute en los índices de siniestralidad.

Si a lo anterior añadimos que las zonas rurales son las que más conductores senior y vehículos antiguos registran, y que los automóviles más nuevos se concentran en las grandes ciudades de nuestro país, llegamos fácilmente a la conclusión de qué todavía queda mucho por hacer en lo que a soluciones de movilidad alternativas se refiere.

Centrándonos en la siniestralidad, no cabe duda de que cuanto más antiguo es el vehículo, más probabilidades de protagonizar un siniestro tiene, pues un 35% de los automóviles que estuvieron implicados en siniestros entre 2016 y 2020, tenían una antigüedad superior a los 11 años, tendencia que sigue aumentando con los años de acuerdo con el último anuario estadístico de accidentes de la DGT.

Cabe destacar también que existe una correlación entre las deficiencias técnicas que tenían los automóviles implicados en los siniestros con víctimas y la antigüedad de estos, pues cuando mayor es la antigüedad del coche, más pronunciada será la peligrosidad de sufrir un accidente con este. Así, el 46% de los automóviles con anomalías previas que se siniestraron entre 2016 y 2020, superaban los 11 años.

Los neumáticos: El componente peor mantenido

Si nos centramos en aquellos componentes que, debido a su falta de mantenimiento, tienen mayor repercusión en las estadísticas de siniestralidad, son los neumáticos quienes se llevan la palma. Al menos un 44% de los vehículos con más de 15 años que estuvieron implicados en siniestros, circulaban con los neumáticos en mal estado.

A día de hoy, parece increíble que muchos conductores desconozcan que los neumáticos son componentes de vital importancia a la hora de garantizar la seguridad del conductor, pues actúan como única vía de contacto entre el vehículo y la carretera. Para asegurarte de si circulas con las ruedas en buen estado, revisa siempre en frío la presión y procura que la profundidad del dibujo jamás sea inferior a 1´6 milímetros.

Cabe destacar, en este sentido, la gran cantidad de factores que inciden actualmente sobre la falta de mantenimiento de los vehículos que circulan cada día por nuestras carreteras, siendo los más destacados:

Por ello, conviene tener en cuenta que, antes de iniciar un trayecto largo, es importante que, además de los neumáticos, se revisen ciertos sistemas del vehículo con el fin de garantizar la seguridad, como por ejemplo: el sistema de iluminación, la batería, los sistemas de dirección, tracción y suspensión, los niveles de líquidos y su densidad, el sistema de frenos y el funcionamiento de las escobillas, cinturones de seguridad y diferentes ADAS que pueda integrar el vehículo.

El teléfono móvil: La principal distracción que causa siniestros

¿Sabías que más de un tercio de las denuncias formuladas durante la última campaña de vigilancia de la DGT fueron por manipular el teléfono móvil? Así lo constata la DGT en su nota de prensa, en la que fueron multados más de 1.200 conductores.

Si a la cifra mencionada en el párrafo anterior, sumamos a quienes -además de estar distraídos- también conducían bajo los efectos del alcohol o con presencia de estupefacientes en su organismo (que como ya os contamos en nuestro reportaje sobre los test de drogas de la DGT, no es lo mismo que haber realizado un consumo reciente) los infractores sancionados superan los 1.800.

Si se repara un siniestro total hay que pasar la ITV

Hace aproximadamente un mes os hablábamos de la posibilidad de pedir a la aseguradora que repare el vehículo tras un siniestro. Sin embargo, es posible que muchos no sepáis que, llegado el caso, y antes de volver a circular con un coche que haya sido declarado siniestro total y se haya reparado, se tendrá que acudir a una estación de ITV para pasar una inspección en la que se haga constar que el automóvil vuelve a ser totalmente seguro.

Haciendo clic aquí, podréis ampliar la información sobre la obligatoriedad de pasar una Inspección Técnica de Vehículos adicional en caso de se decida arreglar un vehículo en esta situación.

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