Al conducir tu vehículo, inevitablemente, vas a percibir ruidos que dependiendo de cual sea su naturaleza, tendrán que ver con la calidad de fabricación y los materiales del coche o estarán relacionados con el mantenimiento y el desgaste de determinados componentes. Está claro que, la composición de los materiales de un coche de gama alta será distinta a la de un coche de gama media o baja, por lo que el comportamiento a lo largo de la vida útil del vehículo será también diferente. Lo mismo sucede con el mantenimiento, pues un coche que ha sido revisado de manera regular y exhaustiva es menos probable que sufra averías en comparación con un vehículo que no ha sido controlado periódicamente.

Otro de los factores que puede influir en la aparición de ruidos o averías es el estilo de conducción, pues un coche que se haya conducido cuidadosamente siempre tendrá menos posibilidades de fallar que uno que haya sido “maltratado” por su conductor. Por ejemplo, no ser precavido cuando se circula con el motor en frío puede suponer que se creen fricciones que favorezcan la aparición de ruidos y un desgaste prematuro en el motor.

A continuación, y siguiendo la guía publicada en el portal Motor.es, vamos a recopilar los ruidos más frecuentes que pueden percibirse desde el motor, los frenos, la suspensión, la dirección y otros elementos del vehículo, así como la manera de interpretarlos para que puedas anticiparte a un posible problema. Además, es importante también que tengas en cuenta si se trata de ruidos puntuales o persistentes, así como si éstos se producen con el motor en frío o en caliente.

Ruidos que provienen del motor

ruidos motor

El motor es el elemento más complejo de la mecánica de casi cualquier vehículo ya que cuenta con un gran número de componentes que durante el funcionamiento se mueven, interactúan entre si y soportan tensiones elevadas, además de temperaturas altas. Por ello, es normal que con el paso del tiempo vayan apareciendo ruidos que se asocien al funcionamiento del motor y al desgaste de elementos que han de sustituirse de manera periódica.

Ralentí inestable: si con el motor encendido en parado percibimos que el sonido del motor es inestable y presenta altibajos, aunque sean muy leves, es aconsejable cambiar el filtro de aire y sustituir el filtro de combustible ya que así descartarás que el problema venga por una obstrucción. Por otro lado, si los ruidos son puntuales en principio no debería preocuparte ya que entraría dentro de lo normal, sobre todo si se trata de un motor diésel en frío.

Ruidos con el motor frío: cuando el coche está frío los ruidos que provienen del motor pueden ser totalmente normales ya que el aceite todavía no se ha distribuido de manera uniforme y tampoco ha alcanzado la temperatura de trabajo óptima. No obstante, si el ruido proviene de la parte superior del motor es posible que las válvulas hayan podido coger algo de holgura, por lo que sería aconsejable realizar una revisión.

Ruido como a cámara lenta: un sonido distorsionado, como a cámara lenta, puede ser un indicativo de la batería se está agotando, por lo que la energía que proporciona al motor sería insuficiente. Trata de cargar la batería y comprueba después si el problema persiste, en cuyo caso tendrás que cambiarla. También puedes verificar su estado siguiendo nuestra guía sobre cómo comprobar el estado de la batería.

Silbidos al acelerar: si tu coche tiene turbocompresor, un silbido suave al acelerar es un indicativo de que está funcionado. Sin embargo, si el sonido es demasiado notable podría significar que existe algún escape de aire que provenga de una fisura en algún manguito o que haya alguna abrazadera floja, por lo que se estaría perdiendo potencia al disminuir la presión.

Ruido estridente y chirriante: si el coche emite un chirrido que proviene del motor y resulta ser un sonido fuerte y molesto, es probable que alguna de las correas de servicio esté desgastada. Por ello, es importante cumplir con los plazos de mantenimiento y sustitución de este tipo de elementos, como la correa de distribución.

Golpeteos: tradicionalmente a este tipo de ruidos se los conoce como “picar biela” y resulta ser un síntoma bastante preocupante de averías en el motor ya que se produce cuando una biela golpea en el cigüeñal, por lo que no revisarlo y repararlo a tiempo podría significar el final de la vida útil del motor e incluso del vehículo (si la sustitución del motor no sale a cuenta).

Chirrido suave y constante: este sonido puede asociarse a un fallo en la bomba de agua y la solución será, evidentemente, cambiarla por una bomba de agua nueva.

Ruidos que provienen de los frenos

ruidos frenos

Los frenos, son otro de los componentes del vehículo que más desgaste sufren ya que su funcionamiento está basado principalmente en la fricción. Esto hace que sea propenso a emitir determinados ruidos, entre los que destacarían lo siguientes:

Sonido agudo durante la frenada: este ruido suele asociarse a unas pastillas de freno desgastadas o cristalizadas, donde la parte metálica del elemento comienza a rozar con el disco de freno. Si el sonido no es constante, sino que se produce de manera puntual, es posible que se haya acumulado algo de suciedad en el disco o la pastilla, por lo que terminaría desapareciendo.

Ruido y vibraciones al frenar: si se percibe esto, podría deberse a unas pastillas en mal estado o un disco de freno deformado, por lo que convendría revisar el sistema.

Crujidos al frenar: este problema, sobre todo si se trata de algo continuado, suele estar relacionado con la falta de fijación de alguno de los elementos que forman parte del sistema de frenado o también, con una pastilla de freno partida o mal instalada.

Ruidos en la suspensión del vehículo

ruidos suspensión

Los ruidos o el desgaste prematuro en el sistema de suspensión suelen aparecer si con frecuencia se utiliza el vehículo en terrenos irregulares o polvorientos, aunque también pueden relacionarse con algún golpe brusco con algún bordillo, badén u otros elementos de la vía. Entre los sonidos más habituales, encontramos:

Sonido de tableteo: propio del desgaste de gomas o de holgura en las mismas, se produce por conducir con una alta elevación del vehículo, como cuando se nivelan mal los neumáticos. También muestra marcas de rosca en el soporte de montaje.

Sonido de traqueteo: unido a marcas de desgaste en la columna de suspensión porque los tornillos estén aflojados o viejos o se hayan desgastado las arandelas permitiendo que el cartucho traquetee en la columna.

Silbidos: que provienen de las válvulas de amortiguación porque no se ha montado bien la tapa que aísla los ruidos propios del funcionamiento de los amortiguadores.

Si quieres conocer más a fondo las averías frecuentes de la suspensión, te recomendamos leer nuestro artículo: Averías de los amortiguadores y ruidos que ayudan a identificar un fallo.

Ruidos en el sistema de dirección

ruidos sistema dirección

Otro de los sistemas del vehículo que están muy sometidos a desgaste, es el de dirección. No obstante, se trata de un sistema que generalmente aguanta muy bien el paso del tiempo, aunque es posible que percibas los siguientes ruidos:

Gruñidos: estos ruidos suelen aparecer en coches que tengan dirección asistida hidráulica y son un indicativo de que el líquido de dirección es insuficiente. El sonido suele percibirse al girar por completo la dirección y si el líquido no se repone, se puede terminar averiando la bomba hidráulica.

Claqueteo al girar el volante: si al girar hacia un lado y avanzar notas un claqueteo, lo más probable es que la junta homocinética de la transmisión se haya desgastado al romperse el fuelle de goma que la protege de la suciedad, lo que le habría hecho perder también lubricación.

Otros ruidos a tener en cuenta

otros ruidos coche

A continuación, vamos a recopilar otros ruidos que, a pesar de no estar tan focalizados, también se recomienda tener en cuenta ya que conociendo su origen podrás identificar el funcionamiento u otros problemas en determinados elementos del vehículo.

Zumbido al girar la llave de contacto: no te alarmes, es un ruido totalmente normal que nos advierte del funcionamiento de la bomba de combustible.

Traqueteo al arrancar: si el traqueteo durante el arranque va acompañado de una disminución simultánea del alumbrado en el salpicadero, seguramente la toma a tierra se encuentre en mal estado y deba ser comprobada, limpiada o sustituida.

Ruido deslizante con el coche en marcha: cuando está muy desgastado, el embrague puede hacer este ruido ya que patina. Si al pisar el embrague el ruido desaparece, el diagnóstico estará claro. Si quieres saber más sobre los ruidos del sistema de embrague, te recomendamos leer: ¿Qué ruidos se pueden percibir en el sistema de embrague?

Crujidos o ruidos en el habitáculo: si las piezas del salpicadero o las puertas cogen un poco de holgura con el paso del tiempo, es posible que rocen con otras partes de la carrocería o el interior y que de ahí provengan estos ruidos.

Neumáticos que chirrían en las curvas o sonido de rodadura exagerado: cuando los neumáticos hacen un ruido de chirrido en las curvas, es un indicativo de falta de presión o desgaste excesivo. En el caso de que la rodadura haga un ruido exagerado, puede significar un mal montaje del neumático, un endurecimiento de la goma y también un desgaste exagerado.

Ruidos en el limpiaparabrisas: si al accionar las escobillas del limpiaparabrisas se escucha un chirrido, es que probablemente estén muy desgastadas y necesiten ser sustituidas. Para comprobar su estado de manera periódica y evitar que esto pase, te recomendamos leer nuestra guía: Cómo saber si es necesario cambiar las escobillas del limpiaparabrisas.

Silbidos a velocidades altas: generalmente, cuando se perciben silbidos y se circula en velocidades altas, suele estar relacionado con la aerodinámica del vehículo y la posibilidad de que el aire se filtre por determinados recovecos de la carrocería, puertas o ventanillas.

 

Como verás, es importante tener en cuenta todos y cada uno de los ruidos que emite nuestro vehículo durante la conducción ya que de esta manera es posible identificar determinados fallos en el vehículo que, de no ser subsanados podrían derivar en averías más graves. Desde RO-DES, te recomendamos que seas riguroso con el mantenimiento de tu vehículo y que, ante la más mínima duda, te dirijas a tu taller de confianza para que puedan revisar el estado y funcionamiento de tu coche.

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