Los atascos son un efecto de la afluencia de tráfico en las grandes ciudades y uno de los grandes factores de contaminación que castiga negativamente a nuestro vehículo produciendo averías.

¿A qué has llegado alguna vez tarde a tu destino por culpa de un atasco? Muchos de nosotros, optamos usar nuestro vehículo particular para ir a cualquier sitio, provocando así el aumento de desplazamientos y, consigo, la generación atascos.

Un atasco se produce cuando el número de vehículos en carretera excede la capacidad total que puede superar la misma. Un carril de autovía puede aguantar 2.000 vehículos cada hora, mientras que, en una autovía convencional, de dos carriles para cada sentido, la capacidad sería de 4.000. Si, en el caso de la carretera convencional, se llega a los 3.700 vehículos por hora, los coches comienzan a frenar y, en ese momento, surge el atasco.

Las principales causas que provocan los atascos

Según lo indicado en este reportaje de la Dirección General de Tráfico (DGT), las ocho causas que provocan un atasco son:

  • Disminución de carriles en situaciones en las que el número de vehículos en circulación supera la capacidad de la vía. Para evitarlo, se recomienda circular por vías uniformes, si por lo contrario la carretera tiene muchos carriles adicionales, se crearán congestiones y retenciones.
  • Curvas que obligan a menguar la velocidad significativamente.
  • Incorporaciones donde los vehículos que circulan por la vía principal han de adaptarse a los vehículos que entran.
  • Efecto mirón, que se produce cuando un conductor reduce la velocidad o frena para ver qué está pasando en la calzada.
  • Accidentes o averías que provocan la inutilización de un carril.
  • Efecto tapón, que surge cuando la vía presenta pendientes, trazado irregular, o hay muchos camiones.
  • Ceda el paso, glorieta o semáforo, al final de la vía.
  • Conducción agresiva, reflejada en aquellos conductores que no guardan la distancia de seguridad o que permutan bruscamente la velocidad y realizan continuos cambios de carril…

atasco en autovía

A las ocho causas mencionadas por la DGT, desde RO-DES, nos gustaría añadir dos factores adicionales más que suelen estar también relacionados con la formación de atascos y que seguro que más de uno habéis pensado al revisar la anterior lista:

  • La meteorología desfavorable provoca la formación de atascos por dos motivos diferenciados: son más los conductores que optan por el transporte privado en sus desplazamientos y, puesto que las condiciones no son las mismas debido al mal tiempo, la circulación se ralentiza.
  • Las obras y tareas de mantenimiento en carreteras, también suelen estar relacionadas con retenciones y/o atascos.

¿Qué averías pueden provocar los atascos en tu coche?

Los atascos presentan una gran lista de efectos negativos en los componentes de nuestro vehículo, de acuerdo con lo publicado en este artículo de Toyota. De igual forma, según la antigüedad de este, será más o menos perjudicial. A continuación, revisamos las partes de nuestro coche que más averías pueden sufrir si, frecuentemente, te ves envuelto en mitad de un atasco:

Embrague y caja de cambios

El embrague es un elemento fundamental en los vehículos con caja de cambios manual y también uno de los que más sufren en los atascos, ya que lo sometemos a un esfuerzo elevado de trabajo, de ahí que pueda surgir un desgaste prematuro.

Según cálculos de mecánicos, un atasco constante supone embragar más veces que en un recorrido de 1.000 kilómetros por autopista.

¡Un truco! Evita arrancar con acelerones, reanuda la marcha con suavidad para que el motor no supere las 1.200 – 1.3000 rpm, evita estar parado con la primera velocidad engranada y pisa el embrague a fondo al cambiar. Estos son algunos de los hábitos que se deben evitar para prevenir averías o roturas en el embrague.

La caja de cambios manual también suele presentar defectos, apareciendo problemas en las varillas de cambio, holguras en los engranajes y desgastes en los sincronizadores. En este caso se recomienda poner punto muerto cuando no avancemos.

Sistema de refrigeración

Un motor térmico necesita aire para refrigerarse, por lo que están preparados para aguantar grandes temperaturas gracias al sistema de refrigeración que, de no estar en buen estado, podría no enfriar adecuadamente el motor.

En los embotellamientos, los motores se sobrecalienta puesto que, con el propulsor encendido y el vehículo en parado, no circula el aire correctamente.

¡Un truco! Revisa el líquido refrigerante, el termostato, el estado del radiador y el electro ventilador; y, cuando estés en el atasco, apaga el motor nada más llegar, de esta manera te ahorrarás combustible y problemas. Si es de noche, quita las luces de cruce y pon las de posición.

Frenos

Acelerar y frenar repetidas veces, al igual que no respetar la distancia de seguridad, puede aumentar el desgaste de las pastillas y los discos de freno hasta en un 40%. Cuando esperamos al último momento para frenar, los frenos se resisten y se averían.

¡Un truco! Evita mantener el pedal del freno pisado cuando vayas a estar mucho tiempo parado, de esta manera no provocarás un desgaste innecesario en el disco de freno, pastillas y líquido. Ajusta la velocidad de tu coche a la del de enfrente y levanta el pedal del acelerador para evitar frenazos.

Motor de arranque y batería

En un atasco, durante el tiempo que el coche está parado, la batería está gastando sin recargar, por lo que es fácil que, al volver a arrancar, se haya quedado totalmente descargada. Si el motor de arranque trabaja en exceso, la batería se consumirá más rápidamente.

Ten en cuenta también que la radio no consume prácticamente energía, pero las luces de cruce, los elevalunas, el ventilador y la luneta térmica sí lo hacen, por lo que mantener estos sistemas activos durante un atasco hará que descienda el nivel de carga de la batería.

¡Un truco! Apaga todo lo que no necesites, de está manera te asegurarás de que la batería esté lista para poner de nuevo en marcha el coche. ¿Sabrías como comprobar el estado de la batería? Te lo explicamos detalladamente en el enlace anterior.

Filtro de aire

El filtro de aire se encarga de depurar el aire introducido en el motor; cuando se ensucia por partículas de humo o polvo (generadas por los otros vehículos), disminuye la entrada de aire necesario para la combustión, pudiendo provocar que no llegue suficiente aire limpio al motor.

Para evitarlo, intenta revisar el filtro de aire en cada una de las revisiones de mantenimiento. En caso de no saber como realizar un correcto mantenimiento del filtro de aire, puedes hacer clic en el enlace anterior donde explicamos lo más relevante.

vehículos en un atasco

Peligros implicados en los atascos

España ocupa el quinto puesto en Europa respecto a la cantidad de atascos. Sin embargo, la pérdida de tiempo no es el principal problema en los atascos, sino los peligros que ocultan:

  • Colisiones por alcance: Es uno de los mayores peligros implicados. ¿Sabías que aproximadamente el 50% de los conductores españoles asegura haber sufrido un accidente en un atasco y el 19% reconoció no saber cuál era la distancia de seguridad?
  • Quedarnos sin combustible: Surge en aquellos casos donde el conductor no ha previsto el atasco y no ha llenado el tanque.
  • Desgaste en las piezas del vehículo: Reflejado a largo plazo, lo que supone que el desgaste de la pieza nos ha pasado factura.
  • Costo en nuestro equilibrio psicológico: Las personas que se enfrentan a los atascos frecuentemente suelen tener dolores de cabeza y pérdidas en la concentración, también dificultades para respirar, taquicardia y ansiedad.
  • Trastorno explosivo intermitente: Afecta a casi el 10% de la población y se caracteriza por una reacción de enfado. La persona arranca con un ataque de rabia, generalmente contra los conductores.

Consejos para afrontar un atasco ¿Cómo los evito?

Ante un atasco todo conductor ha de saber como actuar, por ello, se recomienda:

  • Evitar cambiar de carril contantemente: Puede que parezca que tu cola sea la más lenta, pensamiento que, en la mayoría de los casos, es engañoso. Así que evita cambiar de carril repetidamente, es un riesgo para ti mismo y para los otros usuarios de la vía.
  • “Disfrutar del momento”: Deja de protestar y relájate, pon buena música y habla con los acompañantes del coche.
  • Organización: Si vas a salir de viaje, elige una hora de salida y una de llegada a tu destino, conduce sin prisas y sin nervios. Consulta estas Apps para ser un conductor 100 y prevenir riesgos como los atascos.
  • Apagar el coche en pausas superiores a los 3 minutos para que el motor no se sobrecaliente.
  • Señalizar cuando hay un accidente
  • Evitar los días y horas de mayor afluencia: También las carreteras donde se prevén los mayores problemas de tráfico.
  • Intentar no mirar lo que ha pasado en la carretera.
  • No conducir de forma agresiva: No dejes la primera marcha metida y evita en la medida de lo posible cambios bruscos, aplicando suavidad sobre tu palanca de cambios.

 

 

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