El nuevo reglamento europeo de desguaces ya está en vigor. Desde el 13 de agosto de 2026, los CAT españoles afrontan nuevos retos en materia de reciclaje, trazabilidad y tratamiento de vehículos. Pero ¿Cómo te afecta todo esto o qué cambia para ti si tienes un coche?
El nuevo reglamento europeo de desguaces 2026 ya está en vigor. Desde el 13 de agosto de 2026, la Unión Europea cuenta con un nuevo marco para regular cómo se diseñan, fabrican, desmontan y reciclan los vehículos cuando llegan al final de su vida útil.
Pero hay un matiz importante: que el reglamento haya entrado en vigor no significa que todas sus obligaciones empiecen a aplicarse de golpe. La transición será progresiva y algunos de los cambios más relevantes llegarán a partir de 2029, mientras que los objetivos de plástico reciclado se han fijado para 2032 y 2036.
En España, el cambio afecta especialmente a los alrededor de 1.400 Centros Autorizados de Tratamiento de Vehículos (CAT) que forman parte de la red encargada de gestionar los vehículos fuera de uso. También tiene consecuencias para los fabricantes y, aunque de una forma mucho más indirecta, para quienes hoy tenemos un coche y algún día tendremos que retirarlo.
¿Qué cambia exactamente? ¿Por qué el plástico de los coches se ha convertido en uno de los grandes protagonistas? ¿Y qué tendrás que hacer cuando llegue el momento de dar de baja tu vehículo? Vamos por partes.
Importante
La entrada en vigor del reglamento no significa que todas sus medidas se apliquen desde hoy. El calendario establece diferentes fechas hasta 2036.
¿Qué es el nuevo reglamento europeo de desguaces y qué normativa sustituye?
El nuevo marco europeo, recogido en el Reglamento (UE) 2026/1738 del Parlamento Europeo y del Consejo, está relacionado con los requisitos de circularidad para el diseño de vehículos y la gestión de los vehículos al final de su vida útil, y es conocido habitualmente como reglamento ELV por sus siglas en inglés.
Con su entrada en vigor sustituye a dos normas europeas que llevaban más de dos décadas marcando las reglas del sector: la Directiva 2000/53/CE, dedicada a los vehículos al final de su vida útil, y la Directiva 2005/64/CE, relacionada con la homologación de los vehículos en materia de reutilización, reciclabilidad y valorización.
La principal diferencia no está únicamente en que se actualicen los objetivos de reciclaje. El enfoque también cambia.
Hasta ahora, buena parte de la regulación se concentraba en qué hacer con el vehículo cuando llegaba al desguace. El nuevo reglamento lleva la circularidad más atrás en la cadena: los fabricantes deberán tener en cuenta desde el diseño del vehículo cómo se podrán desmontar, reutilizar y reciclar sus materiales muchos años después.
Es un cambio importante. El coche deja de considerarse únicamente un producto que se fabrica, se utiliza y finalmente se convierte en residuo. La intención es que sus componentes y materiales puedan mantenerse dentro del circuito productivo el mayor tiempo posible

15 % de plástico reciclado en 2032 y 25 % en 2036
Uno de los cambios que más está llamando la atención es la introducción de objetivos obligatorios de plástico reciclado en los vehículos nuevos. y El calendario establece dos fechas clave:
- 2032: los nuevos tipos de vehículos deberán incorporar al menos un 15 % de plástico reciclado.
- 2036: ese porcentaje aumentará hasta el 25 %.
Y hay otro dato especialmente relevante para los CAT: dentro de ese plástico reciclado, al menos un 20 % deberá proceder de vehículos que hayan llegado al final de su vida útil.
Aquí conviene aclarar algo que puede generar confusión. Ese 15 % o 25 % se refiere al plástico utilizado en el vehículo, no al peso total del coche. Es decir, no significa que un 25 % del automóvil vaya a estar fabricado con plástico reciclado. Lo importante es el cambio de modelo que hay detrás.
A tener en cuenta
Estos porcentajes afectan a los nuevos tipos de vehículos que se fabriquen en los próximos años, no a los coches que ya están circulando.
Los coches que actualmente llegan a los CAT pueden convertirse en una fuente de materia prima para fabricar los vehículos del futuro. El vehículo fuera de uso deja así de ser únicamente el final de un proceso para convertirse también en el principio de otro.
Y precisamente ahí aparece uno de los grandes retos para el sector español.
¿Están preparados los desguaces españoles?
Según recientes publicaciones en diversos medios de comunicación, como ATRESMEDIA, España cuenta con alrededor de 1.400 Centros Autorizados de Tratamiento de Vehículos, 594 de los cuales aparecen como centros concertados de Sigrauto.
Según los datos de Sigrauto, los CAT españoles trataron 671.675 vehículos durante 2025.
En lo que respecta a AEDRA, Asociación Española del Desguace y el Reciclaje del Automóvil, son 622 las empresas de que forman parte de su organización.
La cifra es importante, pero todavía está por debajo de las aproximadamente 750.000 unidades anuales que, según la asociación, deberían tratarse como mínimo teniendo en cuenta el tamaño y la antigüedad del parque automovilístico español.
Y esto no es un detalle menor.
Si llegan menos vehículos de los necesarios a los canales autorizados, también hay menos materiales disponibles para recuperar. En un escenario en el que el plástico procedente de vehículos fuera de uso tendrá que convertirse progresivamente en materia prima para los coches nuevos, conseguir que los vehículos lleguen correctamente a los CAT adquiere todavía más importancia.
La red española cuenta además con 25 instalaciones de fragmentación y 9 de posfragmentación, que en conjunto generan alrededor de 12.500 empleos directos.
En cifras
En 2025, los CAT españoles trataron 671.675 vehículos, frente a las 750.000 unidades anuales que Sigrauto considera necesarias.
Por comunidades autónomas, Andalucía encabezó el volumen de vehículos tratados en 2025, con 122.334 unidades, seguida de la Comunidad Valenciana, con 115.203. Cataluña registró 79.641 y la Comunidad de Madrid, 64.999.
Estos datos ayudan a poner en contexto la dimensión real de la red que tendrá que afrontar las nuevas exigencias europeas.
Si quieres saber cómo funcionan las principales asociaciones que agrupan a este sector en España, lo explicamos en nuestra guía sobre los desguaces y asociaciones de España.

El gran reto: reciclar el plástico de coches que tienen 21 años
Manuel Kindelan, director general de Sigrauto, lo resume de una forma bastante clara: el problema no es extraer el plástico de un coche viejo, sino conseguir un material reciclado con la pureza, la calidad y la estabilidad que exige hoy la industria del automóvil. Y ese es precisamente el escollo, porque los vehículos que llegan actualmente a los CAT tienen una antigüedad media de unos 21 años.
Y el problema no es solamente extraer el plástico del vehículo. Hay que separarlo, clasificarlo y conseguir una materia prima con suficiente pureza, calidad y estabilidad para que pueda volver a utilizarse en la fabricación de componentes.
Además, los distintos tipos de polímeros, aditivos, pinturas y mezclas de materiales pueden dificultar mucho este proceso.
Por eso, existe una diferencia importante entre recuperar un material y conseguir un material reciclado que pueda utilizarse de nuevo en la industria del automóvil con las garantías necesarias.
España parte de una base que ya permite recuperar alrededor del 85 % de los materiales de cada vehículo, pero el nuevo reglamento eleva las exigencias y obliga a seguir avanzando.
Si quieres conocer mejor qué impacto tiene actualmente el reciclaje de vehículos sobre el consumo de materias primas y energía, puedes consultar nuestro contenido sobre el reciclaje de vehículos y su impacto medioambiental.
¿Qué cambiará realmente en los desguaces a partir de 2029?
La responsabilidad ampliada del productor hará que los fabricantes tengan que contribuir económicamente a financiar la recogida y el tratamiento de los vehículos que ponen en el mercado.
Esto refuerza la conexión entre quien fabrica un vehículo y quien, muchos años después, debe gestionar su final de vida útil.
Más trazabilidad
El nuevo marco también introduce una mayor digitalización y control de la información, con certificados electrónicos de destrucción, registros digitalizados y mayor intercambio de datos entre autoridades.
El objetivo es reducir la cantidad de vehículos que desaparecen de los registros sin que exista información clara sobre qué ha ocurrido con ellos.
Más componentes recuperados antes de la fragmentación
También se refuerzan las exigencias relacionadas con la extracción de determinados componentes antes de triturar el vehículo.
Entre ellos se encuentran baterías y motores eléctricos, bloques motor y cajas de cambio, catalizadores, llantas y neumáticos, determinados componentes electrónicos y mazos de cables.
Además de facilitar una gestión más adecuada de los materiales, esto puede favorecer la disponibilidad de piezas reutilizables.
Más control sobre la exportación de vehículos usados
A partir de mediados de 2031, tal y como se recoge en este artículo publicado por Las Provincias, solo podrán exportarse fuera de la Unión Europea los vehículos usados que estén en condiciones de circular. Con ello se pretende evitar que vehículos que en realidad son residuos terminen comercializándose como coches usados en terceros países.
En este nuevo escenario, la trazabilidad y la documentación adquieren todavía más importancia, y el certificado de baja definitiva seguirá siendo una pieza fundamental del proceso.
Los coches eléctricos añaden otro desafío
El plástico es uno de los grandes retos a medio plazo, pero los vehículos eléctricos ya están planteando nuevos desafíos en el día a día de los CAT.
Desmontar un vehículo eléctrico o híbrido requiere procedimientos diferentes a los de un coche convencional. Sus baterías de alta tensión pueden trabajar entre 200 y 800 voltios y mantener energía incluso cuando han sido desmontadas.
Importante
Las baterías de alta tensión requieren procedimientos específicos de desmontaje y manipulación. No deben tratarse como una batería convencional
Una manipulación incorrecta puede provocar descargas eléctricas o incendios que, en determinadas circunstancias, pueden volver a activarse después de que aparentemente hayan sido controlados.
Por eso, los CAT necesitan adaptar sus procedimientos: desconectar de forma segura los sistemas de alta tensión, manipular y almacenar las baterías siguiendo protocolos específicos y disponer de instalaciones y equipos adecuados. También será necesario seguir invirtiendo en formación.
A medida que aumente el número de vehículos eléctricos que llegan al final de su vida útil, estas capacidades dejarán de ser algo excepcional para convertirse en una parte habitual del trabajo de los centros de tratamiento.

Y esto, ¿qué cambia para ti si tienes un coche?
Probablemente esta sea la pregunta más importante para la mayoría. Y la respuesta es sencilla: no tienes que hacer ningún trámite especial por la entrada en vigor del nuevo reglamento europeo.
Consejo
Cuando llegue el momento de retirar tu coche, entrégalo a un CAT autorizado para garantizar su correcta baja, descontaminación y tratamiento
Los objetivos de plástico reciclado de 2032 y 2036 afectan principalmente al diseño y fabricación de nuevos vehículos. No significa que tu coche actual tenga que incorporar un determinado porcentaje de plástico reciclado ni que tengas que modificarlo de ninguna manera.
Tampoco cambia de un día para otro la forma en la que debes gestionar un vehículo que ya no vas a utilizar.
Cuando llegue el momento de retirar definitivamente tu coche, tendrás que acudir a un Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos (CATV) para que pueda realizarse correctamente su descontaminación, desmontaje, recuperación de componentes y gestión de los materiales.
Lo que sí irá cambiando progresivamente es lo que ocurre después de entregar el vehículo. Habrá más trazabilidad, mayores exigencias de recuperación y reciclaje y una participación más importante de los fabricantes en la gestión del final de vida de sus vehículos.
Por eso sigue siendo tan importante utilizar canales autorizados para dar de baja un coche y evitar que termine fuera del sistema de tratamiento establecido.
Si quieres conocer mejor cómo ha llegado el sector hasta el modelo actual, puedes consultar nuestro artículo sobre la evolución de los desguaces: del cementerio de coches a los modernos CATV.
España parte de una buena posición, aunque todavía quedan retos
La valoración del sector español es, en general, moderadamente positiva. Según Manuel Kindelan, director general de Sigrauto, muchas de las prácticas que ahora impulsa el nuevo reglamento ya se venían aplicando en España gracias a la colaboración entre administraciones y sector.
Esto coloca a los desguaces españoles ante la nueva normativa europea con una base de partida favorable. Pero estar preparados no significa que la transición vaya a ser sencilla.
Los CAT tendrán que adaptar instalaciones, procesos y equipos, formar a sus profesionales y asumir nuevas exigencias de trazabilidad y recuperación. Y todo ello debe hacerse manteniendo la viabilidad económica de una cadena que ya trata cientos de miles de vehículos cada año.
El volumen de vehículos tratados es otro de los retos. Si el sistema necesita llegar a unas 750.000 unidades anuales y en 2025 se trataron 671.675, todavía existe margen para mejorar la recuperación de vehículos fuera de uso.
La Comisión Europea también estudiará la posibilidad de establecer en el futuro objetivos de contenido reciclado para otros materiales, como el acero, el aluminio o determinadas materias primas críticas.
Por tanto, lo que hoy comienza con el plástico puede ser solo el primer paso hacia un modelo de circularidad mucho más amplio.
Del coche que llega al CAT al coche que se fabricará mañana
El nuevo reglamento europeo de desguaces 2026 no cambia de golpe lo que hace un propietario con su coche. El cambio más profundo está ocurriendo en otro lugar: en la forma en la que la industria tendrá que pensar el vehículo desde que se diseña hasta que deja de circular.
El objetivo final es que los materiales no terminen simplemente como residuos, sino que puedan recuperar su valor y regresar a la cadena productiva.
Para conseguirlo, los CAT españoles tendrán un papel fundamental. Son el punto en el que un vehículo que deja de circular puede transformarse en piezas reutilizables y materias primas recuperadas.
En RO-DES contamos con decenas de empresas colaboradoras que forman parte de esta red de CATV y trabajamos desde hace años garantizando que se cumplan los criterios de trazabilidad, descontaminación, reutilización y gestión responsable de los vehículos fuera de uso. Puedes conocer más sobre nuestro compromiso en materia de responsabilidad medioambiental.

Preguntas frecuentes sobre el nuevo reglamento europeo de desguaces 2026
La entrada en vigor del nuevo reglamento europeo de desguaces puede generar bastantes dudas, especialmente porque algunas de sus medidas comenzarán a aplicarse de forma progresiva durante los próximos años. Estas son las preguntas más habituales y sus respuestas.
¿Mi coche actual tendrá que tener plástico reciclado?
No. Los objetivos del 15 % en 2032 y del 25 % en 2036 afectan a los nuevos tipos de vehículos que se fabriquen en los próximos años. No tendrás que modificar tu coche ni incorporar plástico reciclado por la entrada en vigor del reglamento
¿Tengo que hacer algún trámite especial por el nuevo reglamento?
El proceso será progresivamente más exigente en materia de trazabilidad, descontaminación, reutilización y reciclaje.
Los CAT deberán recuperar más componentes y materiales antes de la fragmentación, mientras que los fabricantes tendrán una mayor responsabilidad en la gestión del final de vida de los vehículos.
¿Por qué es importante entregar el coche a un CAT autorizado?
Porque permite que el vehículo entre en un circuito controlado de baja, descontaminación, desmontaje, reutilización y reciclaje.
Además, el nuevo modelo europeo necesita aumentar la recuperación de materiales procedentes de vehículos fuera de uso, especialmente de cara a los objetivos de plástico reciclado de los próximos años.
El nuevo reglamento europeo ya ha comenzado su recorrido. Ahora el reto será conseguir que fabricantes, administraciones y CAT avancen en la misma dirección para que el coche que hoy llega al desguace pueda formar parte de los vehículos que circularán mañana.
¿Necesitas retirar tu vehícuo al desguace?
Hazlo cómodamente desde casa y son complicaciones. Nos encargamos de todo el procedimiento relacionado con la entrega de tu coche en un Centro Autorizado de Tratamiiento de Vehículos (CATV).
Si tienes dudas sobre esta nueva normativa o quieres compartir alguna cuestión que te preocupe sobre la misma, recuerda que puedes dejar tu comentario en esta misma página. Estaremos encantados de ayudarte a resolver tus preguntas y de leer tu opinión ¡Te esperamos!

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