No es ninguna novedad, pues tal y como publicamos en este mismo blog hace algunos años (concretamente en mayo y junio de 2013) la DGT elabora cada cierto tiempo diversas propuestas con el objetivo de rejuvenecer el parque automovilístico, entre las que se encontraba ya por aquel entonces la intención de limitar la vigencia de las bajas temporales a un máximo de 2 años. 7 años han pasado desde que se pusiera sobre la mesa por primera vez esta posibilidad sin que la actual normativa se haya visto alterada, algo que de acuerdo con lo publicado en varios medios de comunicación que más adelante citaremos, podría cambiar pronto.

Las bajas temporales, hasta el momento y pese a lo que su nombre indica, tienen un carácter indefinido y no necesitan renovación. Oficialmente, y según lo publicado en la web de la Dirección General de Tráfico (DGT), la baja temporal es un trámite al que se puede optar en aquellos casos en los que el vehículo no vaya a ser utilizado durante un periodo de tiempo. Se trata de un trámite reversible y a través del cual, una vez el vehículo se encuentre nuevamente en condiciones, podrá volver a circular. Mientras el vehículo esté dado de baja temporal, estará exento de pagar el Impuesto de Circulación, sin embargo, es importante tener en cuenta que cualquier vehículo estacionado en la vía pública debe tener contratada una póliza de seguros y la ITV al día, por lo que los vehículos dados de baja temporalmente tendrán que ubicarse siempre en propiedades privadas.

coche viejo en un garaje

La DGT lleva ya muchos años “con la mosca detrás de la oreja” y conoce perfectamente las irregularidades que se esconden detrás de muchos vehículos que, teóricamente, han sido dados de baja temporalmente pero que, en la práctica, probablemente ya ni siquiera existan. Son los llamados “coches zombis”, vehículos que en muchos casos han sido dados de baja temporal hace más de 5 años y que en la mayoría de los casos, han sido desguazados y vendidos por piezas de manera fraudulenta. Actualmente, podrían haber más de 400.000 vehículos matriculados en esta situación.

De acuerdo con lo publicado por el diario ABC el pasado 26 de febrero, la DGT habría alcanzado un acuerdo con AEDRA (Asociación Española de Desguazadores y Reciclajes del Automóvil) mediante el cual comenzarían a adoptarse medidas que ayuden a paliar el abuso en la utilización de las bajas temporales de vehículos en España. Según Rafael Pardo, Director General de AEDRA, en nuestro país y durante los últimos años, el número de bajas temporales ha crecido exponencialmente siendo en muchos casos utilizada para desguazar de manera ilegal vehículos que, de lo contrario, tendrían que seguir haciendo frente al pago del Impuesto de Circulación (IVTM). Este hecho provoca, además de una merma de los ingresos fiscales, un descontrol relacionado con el despiece de vehículos que, por ley, debe seguir un riguroso procedimiento y ser respetuoso con el medio ambiente. También se favorece la venta ilegal de piezas y componentes que carecen de controles de calidad ni de garantías de cara al comprador y/o consumidor final, ya sea este particular o profesional.

Los titulares de vehículos en situación de baja temporal recibirán una carta de la DGT

Desde el año 2004, momento en el cual se introdujo la obligatoriedad de depositar el vehículo en las instalaciones de un Centro Autorizado de Tratamiento (CATV) para ser dado de baja definitiva en la DGT, las bajas temporales de vehículos han sufrido un considerable incremento, pasando del 5% al 15% actual. Es por ello que, según lo publicado el 27 de febrero en el diario ABC, el Ministerio del Interior -a través de la Dirección General de Tráfico (DGT)- se ha comprometido a enviar a partir de abril una carta a todos los propietarios de vehículos que se encuentren en situación de baja temporal. Esta comunicación, servirá para informar a los titulares de la situación y de los problemas en los que puede incurrir si ese automóvil llegase a ser mal utilizado.

desguace ilegal de vehículos

Desguaces ilegales

Mediante el envío informativo de cartas a todos los titulares de vehículos que han sido dados de baja temporalmente y que en la actualidad todavía permanecen en esta situación, podrán detectarse también fraudes relacionados con la entrega del vehículo en un desguace ilegal, pues en la mayoría de los casos el titular desconoce que su automóvil, en realidad, nunca fue dado de baja definitiva y se trata de un “coche zombi”.

En RO-DES, trabajamos exclusivamente con Centros Autorizados de Tratamiento de Vehículos (CATV), ya que son los únicos homologados para la tramitación electrónica de la baja definitiva de un coche en la DGT, así como para la descontaminación de los restos y recuperación de componentes.

Modificación del Reglamento de Vehículos

AEDRA considera que es imprescindible realizar modificaciones en este ámbito que tengan efecto tras la entrada en vigor del futuro Reglamento de Vehículos, donde las bajas temporales estén correctamente reguladas. Además, junto a SIGRAUTO y el resto de asociados, ha elaborado diversas propuestas que serían eficaces a la hora de terminar con los abusos y que aseguren el carácter estrictamente temporal del trámite, como por ejemplo que: transcurridos uno o dos años desde su ejecución, se formalizase el alta del vehículo de manera automática y generando así nuevamente el correspondiente Impuesto de Circulación; que la baja temporal nunca exceda de un periodo concreto; que la tramitación no implique la exención total del pago del impuesto de circulación mientras la baja temporal siga vigente o que sea imprescindible que el titular formule una declaración jurada manifestando el lugar donde será depositado el vehículo durante el periodo de baja temporal del mismo.

 

¿Qué os parecen las medidas propuestas por AEDRA? ¿Habéis dado de baja temporal un vehículo en alguna ocasión? ¿Creéis que la DGT debería tomar acciones más drásticas con aquellos vehículos que siguen dados de baja temporal tras más de 5 años desde su formalización? ¡Dejadnos vuestros comentarios!

Al enviar mis datos, confirmo haber leído y aceptar la política de privacidad