Lamentablemente, en nuestra búsqueda de un coche de segunda mano podemos encontrarnos con suculentas ofertas que esconcen un intento de estafa por parte del vendedor. Y es que comprar un coche con el cuentakilómetros manipulado es un hecho del que, si preguntamos a nuestro alrededor, más de algún conocido podrá contarnos su experiencia al respecto.

Encontrar vehículos de segunda mano con atractivas prestaciones, un aspecto impecable y aparentemente pocos kilómetros, a precios muy llamativos, son las primeras señales de las que deberíamos sospechar. Afortunadamente, no siempre está el engaño detrás de estas increíbles ofertas, pero es muy importante no confiarse y llevar a cabo una serie de comprobaciones antes de lanzarnos a comprar ese vehículo que tanto nos ha llamado la atención.

Aunque la tecnología y la electrónica utilizadas actualmente en los automóviles pueden suponer un inconveniente a la hora de intentar falsear el kilometraje, quienes se dedican a este tipo de labores delictivas cuentan con distintos métodos que lejos de lo que muchos podemos llegar a pensar, les ayudarán a conseguir fácilmente su objetivo: vender un vehículo de segunda mano con los kilómetros rebajados, obteniendo así mayores ganancias por la transacción. También hay que tener en cuenta que, en automóviles fabricados antes del año 2000 y cuyo cuentakilómetros funciona generalmente a través de un sistema analógico, la manipulación suele ser mucho más sencilla.

Por todo lo anterior y previo a las recomendaciones que os daremos a continuación, no está de mas acudir con el vehículo a un servicio oficial de la marca o a un taller de confianza donde puedan revisar exhaustivamente todos y cada uno de los puntos que puedan relacionarse con un desgaste superior al indicado en el cuentakilómetros, así como verificar por el número de bastidor si el historial de revisiones y reparaciones -donde siempre se anotan los kilómetros recorridos- coincide con la realidad.

cuentakilometros analógico

¿Qué formas existen para detectar que un cuentakilómetros está trucado?

 1) A través del Informe de antecedentes de la DGT

 De acuerdo con los consejos transmitidos por Tramicar, servicio online para gestionar los trámites de compraventa de un vehículo de manera 100% online, es fundamental antes de comprar un vehículo usado solicitar el informe de la DGT, ya que de este modo podremos conocer muchos datos relacionados con el historial administrativo del vehículo, como la lectura del cuentakilómetros anotada en la última ITV, las reparaciones técnicas realizadas en talleres autorizados, el historial de transferencias, así como las posibles cargas que pudiera tener.

Los kilómetros registrados en la última revisión de ITV, serán una cuestión primordial a la hora de conocer si los indicados en el cuentakilómetros del coche de segunda mano que nos gustaría comprar, son reales. Una diferencia demasiado sustancial, teniendo en cuenta la periodicidad de las revisiones y el estado de desgaste del vehículo, podrían ser indicativos de que no debemos confiarnos demasiado y que será necesario realizar más comprobaciones antes de lanzarnos a formalizar la compra.

El Informe de antecedentes por matrícula se puede solicitar a través de Internet, en cualquier Jefatura de Tráfico o bien desde la nueva sede electrónica de la DGT, de la que os hablaremos próximamente en este mismo blog.

2) A través de toda la documentación del vehículo

Otra forma de comprobar si el cuentakilómetros ha sido o no manipulado, será revisando toda la documentación del vehículo y en especial la Tarjeta de Inspecciones Técnicas. Si el coche no la tiene o nos entregan un duplicado, deberemos desconfiar e indagar más al respecto. La tarjeta de ITV, estará siempre sellada por la estación donde el vehículo haya pasado la inspección, estando los kilómetros habitualmente anotados a mano.

También es recomendable disponer del libro de mantenimiento o revisiones validado por el servicio oficial de la marca, ya que nos proporcionará información sobre como ha sido tratado el vehículo en anteriores visitas al taller y, además, podrá servirnos para comprobar si ha sido debidamente sellado con el kilometraje del coche en cada revisión. Por ello, si el vendedor de un coche con pocos años no nos facilita el libro oficial de revisiones y mantenimiento, deberíamos sospechar también de la veracidad de los kilómetros registrados en el cuadro de mandos.

3) El estado del interior del coche

Un vehículo debe tener un desgaste interior acorde a su kilometraje. Así, existen determinadas partes en las que será más sencillo darse cuenta de si el kilometraje ha sido manipulado, como: los asientos, la tapicería del vehículo, los reposabrazos de las puertas, el desgaste del volante, la palanca de cambio, las alfombrillas o los botones del equipo de sonido, de los elevalunas y del climatizador. Si el desgaste de estas piezas no se corresponde con el kilometraje del cuadro de mandos, es muy probable que el kilometraje esté trucado.

4) El estado mecánico del coche

Otros elementos a los que debemos prestar especial atención serán: el estado del embrague, de los frenos y del acelerador o el sonido del motor del coche. Además, es importante revisar si el vehículo presenta fugas de líquidos o de aceite, si muestra signos de haber sufrido algún accidente o el estado en el que se encuentra el conducto de escape, etc. Un coche con pocos kilómetros no debería presentar problemas de esta índole, por lo que lo más recomendable será que un mecánico especializado realice una inspección exhaustiva, donde pueda comprobar la existencia de cualquier avería oculta, así como averiguar si el desgaste del coche se corresponde con el número de kilómetros que se indica en el marcador.

cuentakilómetros digital

¿Cómo actuar si detectamos que el cuentakilómetros ha sido trucado?

En el caso de que al adquirir un coche de segunda mano hayamos tenido esta mala suerte, existe la opción -por no decir, la obligación- de denunciar por estafa al vendedor, o bien de solicitar la resolución del contrato para recuperar así el dinero invertido en la compra. Además, es posible exigir la diferencia de precio si a pesar de haber sufrido este percance seguimos queriéndonos quedar con el vehículo en cuestión. No obstante, es importante saber que en la mayoría de casos, el posible acuerdo entre comprador y vendedor suele llegar siempre cuando el caso ya está en los tribunales.

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