Hoy, traemos algo impactante a nuestra sección nueva vida útil. Nos llega de la mano de dos arquitectos estadounidenses capaces de concebir la forma más creativa de reutilizar un vehículo: convertirlo en una vivienda ecológica.

Desde el año 91, Cate Leger y Karl Wanaselja, trabajan en su impresionante estudio de arquitectura Leger Wanaselja Architecture, donde cada proyecto tiene como fin reducir el impacto que la construcción genera en el medio ambiente, integrándolo con el paisaje y usando materiales de la forma más eficiente posible.

Han aparecido en muchos libros, ganado incontables premios, pero para nosotros ninguna de sus labores ha sido tan excepcional como la casa realizada con miles de Dodge Caravan: el monovolumen más vendido en los Estados Unidos.

casa realizada con coches reciclados

Según declaraciones del propio Karl, tardaron doce años en poder realizarla y lo más complicado fue la búsqueda de los modelos que iban a ser utilizados como materia prima: necesitaban un vehículo común, que pudieran encontrar con cierta facilidad,  que compartiese la visión que tenían y contase con los colores adecuados.

El revestimiento exterior de la vivienda asemeja escamas de peces gracias a los diversos tonos de gris. Han empelado los más oscuros en la cara norte al ser la más fría para que atraiga más el calor de forma natural.

fachada de casa realizada con coches reciclados

Cuando desde los Centros Autorizados de Tratamiento (CATV) hablamos de reciclar un automóvil al 90% nunca se nos había ocurrido algo similar. Miles de vehículos abandonados a su suerte o procedentes del desguace han dado lugar a esta fabulosa vivienda de alta gama situada en Berkeley, California. La idea que pretendían plasmar es que la reutilización puede superar al reciclaje, y desde luego, han dejado una prueba evidente de ello.

techo realizado con lunas de coche recicladas

Tal y como se aprecia en la imagen, las ventanas son lunas de distintos automóviles que han sido polarizadas para crear sombra en el porche. Para los toldos se usaron los revestimientos de los vehículos.  Pero, para ser fieles a la verdad, la casa además incluye madera reciclada de cercas y vallas así como cortezas de álamo que estaban destinadas a ser desaprovechadas.

Pero no creáis que todo es fachada: cuenta con un cobertizo 100% Dodge Caravan y un espacio para oficinas realizado con un contenedor de transporte de refrigerados.

Para poder apreciar la eco-casa en toda su magnitud, os dejamos este vídeo:

Cate y Karl aseguran celebrar la naturaleza, y ser especialmente considerados con ella. Qué mejor homenaje, que convertir todo tu trabajo en un monumento ecológico donde los materiales siempre son naturales, reciclados y/o reutilizables. Les gusta innovar y experimentar hasta encontrar la vía que cause menor huella ecológica. ¿Imaginas cómo celebrarán el 15 de noviembre? ¿Crearán una nueva tendencia de hogares verdes?

 

Si lo deseas, déjanos en los comentarios la opinión que te merece el trabajo de estos dos creativos arquitectos.

 

 

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