Según la  Organización Internacional del Trabajo (OIT), fallecen anualmente dos millones de personas a causa de accidentes laborales y el desarrollo de enfermedades profesionales; unas cifras alarmantes que debemos reducir ya que en nuestras manos está el poder minimizar el número de accidentes y su impacto.

Pero, ¿a qué enfermedades laborales son más vulnerables los trabajadores del sector desguaces? Vamos a descubrirlas juntos como un pequeño homenaje al Día de la Seguridad y Salud en el Trabajo que celebramos hoy, como cada 28 de abril desde 2003, cuando la OIT, como agencia especializada de las Naciones Unidas, estipuló esta fecha para tal fin. Este año el tema elegido para tal celebración es “La seguridad y la salud en el uso de productos químicos en el trabajo”.

Día Internacional de la Seguridad y la salud en el Trabajo

Enfermedades profesionales

Llamamos enfermedades profesionales a aquellas dolencias que se producen como consecuencia directa del trabajo realizado. Además, por norma general suelen ser diagnosticadas por la entidad médica que la propia empresa tenga contratada.

Conozcamos ahora los riesgos y accidentes que derivan en enfermedades de esta índole y afectan esencialmente a los profesionales del mundo del desguace a grandes rasgos, es decir, independientemente de la clase de desguace de la que se trate:

  • CONTACTO CON SUSTANCIAS TÓXICAS: Recordemos que un desguace es otro modo de decir Centro Autorizado de Tratamiento de Vehículos (CATV) y que inevitablemente, los empleados del mismo entrarán en contacto con sustancias tóxicas a lo largo del proceso de descontaminación y achatarramiento del automóvil.  La OIT asegura que 340.000 personas mueren anualmente a causa de las sustancias peligrosas. Entre los productos más tóxicos están los aceites de motor, líquidos refrigerantes y de frenos, los catalizadores, filtros usados, pinturas, esmaltes, baterías, fluorescentes, gasóleos y sus derivados; ya que estos elementos contienen en su composición residuos químicos altamente peligrosos para el ser humano. Por ello, en los desguaces, los protocolos de seguridad, el uso de envases adecuados y correctamente etiquetados y los  sistemas de protección como gafas y guantes, se convierten en los verdaderos imprescindibles. Para las personas que profesionalmente tienen contacto con estos desechos, el riesgo de accidente laboral se incrementa en un 50%, por ello el eslogan de este año se centra en este tipo de  productos.

Día de la Seguridad y la Saldu en el trabajo, OIT 2014

  • DERMATOSIS: Las alteraciones cutáneas que puedan aparecer en los profesionales del desguace también están relacionadas con los agentes químicos a los que se ven expuestos.  Los alcalinos, ácidos y óxidos que pueden encontrarse en distintos componentes de un vehículo pueden provocar infecciones o irritaciones en la piel.

 

  • ASMA OCUPACIONAL: Esta enfermedad cada vez es más común en países industrializados; la mitad de pacientes la desarrollan a causa de la exposición a elementos tóxicos o químicos durante los dos primeros años de empleo, pero con un periodo de latencia que puede alcanzar hasta cinco años, con lo que es muy difícil cogerla a tiempo. Otros malestares asociados que se derivan de la manipulación de chatarras metálicas serían la siderosis o enfermedad del hierro, el asma por inhalación de aluminio y el síndrome de la disfunción reactiva de las vías aéreas.

 

  • DORSALGIAS: Las dorsalgias o dolores de espalda son dolencias que afectan a los trabajadores del sector. Es común que vengan asociadas a estrés, cefaleas o fatiga visual si el desempeño de la labor de dicho empleado trascurre en la oficina, frente a un ordenador, por ejemplo, mientras que en actividades más físicas, propias de nuestras instalaciones,  las dorsalgias vienen acompañadas de malestar en las articulaciones debido a malas posturas, cargas o movimientos repetitivos.

 

  • RIESGO DE CÁNCER: El arbesto o amianto, es uno de los productos más peligrosos que podemos encontrar en relación al mundo de la automoción y como consecuencia en el del desguace, aunque ha jugado un papel especialmente destacable en los desguaces especializados en embarcaciones. Después de que su uso proliferase, los organismos médicos internacionales determinaron una relación entre el amianto y el cáncer y se prohibió, pero a los CATV entran vehículos con mucha antigüedad que pueden contar con restos de este material en sus piezas.

 

A causa de estas y otras muchas dolencias, debemos ser especialmente conscientes de los peligros a los que nos exponemos en nuestros puestos de trabajo. La  prevención y la seguridad son las armas con las que podemos defendernos de acabar formando parte de las estadísticas.

 

¿Sabías que los empleados del desguace son más vulnerables a este tipo de enfermedades? ¿Qué medidas de seguridad tienes especialmente en cuenta en tu trabajo? Déjanos tus comentarios.

 

 

También te puede interesar:

*

Al enviar mis datos, confirmo haber leído y aceptar la política de privacidad