Cada año en España se abandonan miles de vehículos, tanto en los talleres mecánicos como en la vía pública. Esto supone grandes pérdidas para los profesionales y también resulta muy perjudicial para el medio ambiente o para el entorno, pues se están ocupando plazas de aparcamiento innecesariamente mientras deberían estar siendo tratados como Vehículos Fuera de Uso (VFU) en las instalaciones de un Centro Autorizado de Tratamiento (CATV), donde sus restos serían recuperados y reciclados siguiendo las pautas de la normativa vigente sobre la gestión de vehículos al final de su vida útil.

Tal y como hemos comentado anteriormente en este blog sobre el abandono de vehículos en la vía pública o los talleres mecánicos, las circunstancias económicas de los propietarios están detrás de esta situación, pues la imposibilidad de hacer frente a los gastos que supone la reparación de una avería grave, unido a la dejadez y a la desinformación que en numerosas ocasiones existe sobre este tema, provocan que los usuarios elijan esta alternativa cuando en realidad es la peor opción de todas.

vehículo abandonado

En 2018, desde los talleres mecánicos se enviaron al desguace un total de 5.656 vehículos que habían sido abandonados por los propietarios en sus instalaciones, lo que ha supuesto un incremento del 29% con respecto al número total de unidades registradas durante el año anterior. De acuerdo con la información proporcionada por GANVAM (Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios), este incremento esta ligado también al descenso de las matriculaciones y al envejecimiento del parque automovilístico del país, donde las ventas de vehículos nuevos se han reducido en un 6´3%, mientras que las de automóviles de segunda mano con más de 15 años han aumentado en un 8% y representan ya el 30% de las ventas del mercado de ocasión.

Si nos fijamos en las condiciones en las que se abandonan estos vehículos, encontramos varios factores en común en seis de cada diez casos: antigüedad y kilometraje elevados, además de reparaciones cuyo coste medio ronda los 1.000 euros, lo que en la mayoría de ocasiones supone que se supere el propio valor de mercado del vehículo. En el caso de que los propietarios no tengan medios para hacer frente a la factura de reparación o no les resulte rentable asumir la misma y debido a ello opten por abandonar su vehículo en las instalaciones del taller mecánico, se traducirá en pérdidas para el sector profesional que actualmente son de más de cuatro millones de euros anuales.

La modificación del artículo 86 de la Ley de Tráfico ha permitido incrementar los vehículos enviados al desguace por parte de los talleres mecánicos.

En 2012 se modificó el artículo 86 de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial, gracias a la iniciativa de GANVAM, para facilitar que los talleres pudieran deshacerse de los vehículos abandonados en sus instalaciones enviándolos a los desguaces o Centros Autorizados de Tratamiento de Vehículos (CATV) y que de esta manera, recuperasen parte de las pérdidas que la situación les estaba provocando. De hecho, desde que se modificó la citada normativa, el impacto negativo para el sector se ha reducido en más del 80% ya que anteriormente, el profesional solía mantener el vehículo en sus instalaciones asumiendo los gastos que ello le suponía y haciendo que las pérdidas de los talleres mecánicos estuvieran por encima de los 100 millones de euros anuales. Desde 2012, la cifra de vehículos enviados al desguace a través de los talleres mecánicos se ha duplicado, pasando aproximadamente las 2.558 unidades a un total de 5.656 en 2018.

furgoneta vieja abandonada

El abandono de coches en la vía pública no se reduce y sigue aumentando año tras año

Quizás, y dependiendo también de la población o municipio en el que se encuentre, la retirada de un vehículo abandonado en la vía pública es un proceso que en muchas ocasiones se alarga más de lo esperado. La necesidad por parte de la administración de respetar todos y cada uno de los plazos establecidos para notificar al propietario la situación, provoca habitualmente que el vehículo abandonado permanezca durante meses estacionado en la calle sin que aparentemente nadie esté haciendo nada.

Cualquier vehículo que permanezca estacionado en el mismo lugar y presente desperfectos que puedan dificultar su circulación en condiciones de seguridad o no disponga de las placas de matrícula, puede considerarse como abandonado de acuerdo con la Ley 11/1999 donde se regulan las competencias en materia de tráfico de las corporaciones locales. Así pues, cualquier vecino puede efectuar una reclamación a su Ayuntamiento en caso de detectar que un vehículo ha sido abandonado en la vía pública quienes, a través de los servicios municipales y las autoridades locales, procederán a la apertura del expediente.

En RO-DES nos ha llamado muchísimo la atención la noticia publicada por El Periódico de Ibiza el pasado 27 de octubre, donde describen la alarmante situación que se está viviendo en la isla con respecto a este tema. Y es que no es para menos, pues en lo que va de año ya se han abierto y tramitado en tan solo 5 municipios más de 1.000 expedientes relacionados con el abandono de vehículos en la vía pública. Muchos de estos automóviles ya han sido enviados al desguace, achatarrados y dados de baja definitiva en la DGT, aunque todavía queda un gran número de procedimientos abiertos. Sin duda, es una situación alarmante si tenemos en cuenta las dimensiones reducidas que el territorio de la isla tiene y el impacto, tanto medioambiental como para el entorno, tan negativo que esto provoca.

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