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Este mes de septiembre, al igual que lo hará el próximo mes de octubre el nuevo etiquetado de combustibles, ha entrado en vigor el protocolo WLTP (Worldwide Harmonized Vehicle Test Procedure), que se emplea para la homologación de los vehículos en el procedimiento de recepción por tipo de la Unión Europea. Este protocolo, además de determinar nuevos ciclos de pruebas y procedimientos de medición (consumo de combustible, emisiones de CO₂ y otros gases contaminantes regulados) en condiciones normalizadas, tiene como objetivo sustituir al antiguo protocolo de homologación NEDC (New European Driving Cycle), que estaba vigente desde 1992.

Además, desde septiembre del pasado año 2017, todos los nuevos modelos que se han estado comercializando lo han hecho ya contando con la homologación WLTP y desde la entrada en vigor del nuevo protocolo, todos los vehículos nuevos vendidos (tanto los modelos ya presentes en el mercado, como los nuevos) han de estar homologados de acuerdo con el protocolo vigente en la actualidad.

El protocolo WLTP se complementará con una prueba de medición de emisiones de contaminantes en situaciones de conducción real, llamada Real Driving Emission (RDE), permitiendo a los consumidores tener una visión más precisa del consumo de combustible y del nivel de CO₂ que emite su vehículo.

¿Qué cambios introduce el WLTP con respecto a la anterior normativa?

Los cambios introducidos por el WLTP y las modificaciones en los protocolos de prueba estandarizados tienen que ver con la medida de las emisiones, el aumento de la distancia recorrida en los ciclos, ensayos que se realizan a mayor velocidad, un comportamiento durante la conducción más realista y la prolongación de la duración de los ciclos. Así pues, servirá para asegurar que, a la hora de realizar la homologación de un vehículo, tanto las condiciones de uso reales como las tecnologías que éste incorpore, estén mejor representadas. También, en comparación con el anterior ciclo NEDC (basado en perfiles de conducción teóricos), el procedimiento WLTP tiene definidas condiciones de ensayo más estrictas y un perfil de circulación más dinámico.

Además, el WLTP ofrece valores más precisos, pues tiene en cuenta las características de cada vehículo, el equipamiento que ofrece y si éste influye en el consumo de combustible o las emisiones de CO₂. Para un mismo vehículo, los valores obtenidos con el ciclo WLTP pueden ser distintos a los arrojados por el NEDC, y esto se debe a que con el nuevo protocolo se realizan mediciones más precisas y acordes con el uso actual que se le da a los vehículos.

¿Cuáles son las diferencias entre el protocolo WLTP y el NEDC?

Para que veáis de un modo más claro las diferencias que existen en el protocolo WLTP (Worldwide Harmonized Vehicle Test Procedure) y el NEDC (New European Driving Cycle), hemos traducido la tabla publicada en la web WLTP FACTS, promovida por la ACEA (European Automobile Manufacturers Association):

de-NEDC-a-WLTP

Además, también hemos traducido la tabla donde enumeran los distintos beneficios que aporta la introducción del nuevo protocolo WLTP:

WLTP-beneficios

 

Preguntas frecuentes sobre el ciclo WLTP:

A continuación, queremos compartir con vosotros algunas de las preguntas de la sección sobre el ciclo WLTP que ha elaborado Peugeot en su web, donde dan respuesta a diversas cuestiones que suelen generar dudas entre los consumidores.

¿Qué es un ciclo de conducción WLTP?

Tanto el consumo como las emisiones de un vehículo, pueden variar en función del estilo de conducción y debido a ello, se ha reunido un gran número de datos que han servido para para establecer la norma y los parámetros del protocolo WLTP. Estos datos ayudan a definir cuatro fases representativas, con cuatro velocidades medias: baja, media, alta y muy alta.

Durante cada una de las fases representativas, se realizan mediciones en situaciones distintas (frenadas, aceleraciones, paradas) y de diversos modos, de forma que se reflejen las situaciones de conducción más frecuentes. Una combinación de las diferentes fases es lo que conocemos como “ciclo de conducción”. Además, también se tiene en cuenta el consumo de combustible en cada una de las cuatro situaciones de conducción, con un valor combinado global para vehículos gasolina, diésel, híbridos e híbridos recargables.

¿Cómo afecta al consumidor el protocolo WLTP?

Desde la entrada en vigor del protocolo WLTP, tanto el consumo de combustible como las emisiones de CO₂ que se indican en la descripción del vehículo, son datos mucho más precisos ya que los valores se obtienen en situaciones de conducción real y teniendo en cuenta las opciones individuales como, por ejemplo: tipo de neumáticos, techo solar, configuración de la carrocería, etc.

Dado que los valores son más reales, por lógica los vehículos equipados con motores de combustión arrojarán mediciones de consumo y emisiones más elevadas, mientras que los vehículos eléctricos, así como los híbridos enchufables, revelarán una autonomía reducida. Este hecho, puede significar un aumento de la cifra de vehículos afectados por tasas e impuestos relacionados con el nivel de emisiones de CO₂. Sin embargo, no está previsto que a corto plazo cambien los sistemas impositivos basados en las emisiones de CO₂.

¿Qué es exactamente un protocolo de homologación?

Un protocolo de homologación es un conjunto de parámetros normalizados, en concreto los llamados “ciclos de ensayo”, que permiten homologar vehículos de acuerdo a la normativa de un país o continente. Gracias a los protocolos de homologación, es posible comparar los consumos y las emisiones de CO₂ entre los diferentes tipos, modelos o versiones de vehículos.

 

Esperamos que hayáis podido despejar todas vuestras dudas sobre estas siglas que tanto están apareciendo en los medios de comunicación últimamente. De igual modo, si tenéis alguna consulta o duda sobre el nuevo ciclo WLTP, podéis dejarnos un comentario y os leeremos encantados.

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