El robo de coches es una de las principales preocupaciones en los conductores, pues, el sentimiento que esto genera en el usuario, junto al desconocimiento que esto supone, es muy intenso.

Te levantas un día como cada mañana, bajas a la calle y caminas hasta el lugar donde aparcaste el coche el día anterior al llegar del trabajo, pero… ¡Ya no está ahí! Inmediatamente tratas de recordar si lo estacionaste en otro sitio, pero no es tu caso. Entonces ¿Qué es lo que ha ocurrido? ¿Qué deberías hacer si estás en una situación como la que acabamos de describir?

Lo primero, y más importante, será poner la correspondiente denuncia ante las autoridades pertinentes (policía local o guardia civil, dependiendo del tamaño del municipio en el que residas), quienes procederán a investigar lo que ha podido suceder y tratarán de recabar pruebas que ayuden a esclarecer el robo de tu vehículo.

Pero ¿Y después? A continuación, tendrás que comunicar los hechos a tu compañía de seguros y, posteriormente, informar a la Dirección General de Tráfico (DGT) para que procedan a tramitar la baja del vehículo por haberse producido el robo del mismo.

Por lo general, serán las autoridades quienes se encarguen de notificar el robo del vehículo a las administraciones que corresponda, pero desde RO-DES y de acuerdo con nuestra experiencia en lo que baja definitiva de vehículos se refiere, te aconsejamos que si te han robado el coche hace poco, te asegures personalmente de que se ha dado parte a la DGT y al Ayuntamiento de manera correcta ya que, de lo contrario, podrían aparecer problemas en el futuro que te perjudicarían.

A continuación, y con la ayuda de Igla, expertos en lo que a la seguridad de todo tipo de automóviles se refiere y proveedores de dispositivos antirrobo, vamos a resolver las cuestiones que más se repiten en la red por quienes buscan información tras haber sufrido el robo de su vehículo ¡Sigue leyendo!

robar coche

¿Qué destino tienen los coches robados?

El hecho de sustraer un vehículo, ya de por sí, es un delito. Además, a esto último se suma la práctica para la cual hayan sido robados los coches, siendo, generalmente utilizados en alunizajes, trapicheos varios, para venderlos de manera fraudulenta en el extranjero o, en muchos casos, para ser desguazados y hacer negocio con sus piezas, algo que como hemos comentado aquí en muchas ocasiones, también es ilegal desde que entró en vigor el RD 20/2017.

Otra práctica también muy extendida, es aquella que no compromete la localización del vehículo, sino que se relaciona únicamente con alguna o diversas partes de este, así como con los objetos que su propietario haya podido dejar a la vista en su interior. En este caso, catalizadores, equipos de sonido, las llantas, la propia documentación del vehículo, teléfonos móviles y otros tipos de dispositivos electrónicos, bolsos, bolsas llamativas y carteras, son los objetos preferidos por los ladrones.

¿De qué volumen estamos hablando?

Teniendo en cuenta los datos oficiales de 2021, en España, el número de robos con fuerza supera los 38.000. No obstante, cabe destacar que hay muchos actos delictivos calificados como hurtos debido a que no se ha producido un acto vandálico, es decir, el ladrón ha logrado su propósito aprovechando algún descuido del conductor.

¿Qué tipo de robos son los más frecuentes?

De entre los distintos tipos de robos de vehículos existentes, podemos diferenciar dos: El que implica la sustracción del vehículo y aquel en el que el vehículo no es desplazado pero sí es desvalijado.

Haciendo referencia al primero de los casos mencionados, el ladrón dispone de varias metodologías, que varían en función de la marca y modelo del coche, los más habituales son:

  • Duplicado de Llaves: Realizan la sustracción con la ayuda de un pequeño receptor, el ladrón capta la señal de la llave original y en menos de un minuto realiza una copia y puede acceder libremente al vehículo.
  • Acceso a través del Puerto de OBD: Enchufando un dispositivo a este Puerto de Conexión del vehículo (a través del cual, por ejemplo, un concesionario accede al ordenador del vehículo), se puede comandar la instrucción precisa para que el motor arranque (tanto el de combustión como el eléctrico).
  • Acceso a través de la Centralita. Sustituyendo la original o hackeando la del propio vehículo, se puede dar la orden al vehículo para que arranque.

Seguidamente, y haciendo referencia del segundo y último caso mencionado, la forma de operar es mucho más sencilla y sin tecnología de por medio, basándose, principalmente, en:

  • Robo de llantas o catalizador por elevación con un gato para vehículos.
  • Robo de objetivos pequeños mediante la rotura de vidrios de fácil acceso.
  • Robo de objetivos grandes por medio del forzado de la cerradura.

 

 

 

 

 

 

¿Cómo podemos evitar un robo en nuestro vehículo?

A la hora de proteger nuestro automóvil, lo más importante es seleccionar el producto más adecuado para cada modelo y marca, así como contar con un instalador que garantice una correcta puesta a punto.

No todos los productos disponibles en el mercado tienen las mismas prestaciones, ni todos los instaladores los conocen lo suficientemente bien como para garantizar al usuario una protección eficaz.

A nivel producto, además de proteger los tipos de robo antes mencionados, recomendamos tener en cuenta los dispositivos que ofrezcan las siguientes prestaciones:

  • Que no sea detectable por el ladrón (sin accesorios a la vista, que no emita sonido o vibración, que un ordenador no lo pueda localizar, etc.).
  • Que mantenga la Garantía del Vehículo (para evitar problemas en el Servicio Técnico).
  • Que no sea invasivo con la instalación eléctrica del vehículo (Evitando así efectos colaterales sobre el vehículo).
  • Que se pueda desmontar y reutilizar en otro vehículo (Permitiendo al usuario el máximo ahorro).
  • Que no tenga un coste de mantenimiento o que esta sea mínima (Hoy en día no es necesario asumir costes altos).

¿Qué productos son los más recomendables?

Para evitar la sustracción del vehículo, el antirrobo más útil sería un inhibidor de arranque.

Si lo que pretendemos es que no se produzca el acceso no permitido al vehículo, se podría instalar una alarma, ya que, aunque no se puede evitar que el ladrón acceda, si podemos ahuyentarle.

En aquellos casos en los que se quiera impedir el levantamiento del vehículo y robo de las llantas o el catalizador, la propia alarma, si tiene sensor de inclinación, nos permitirá dificultar al máximo el intento de sustracción.

Si el usuario, además, quiere disponer de toda la información en su teléfono móvil, recomendamos la instalación de una alarma GPS con función de localizador. Nota importante: un GPS no es un sistema antirrobo, es un dispositivo que nos permitiría localizar el vehículo una vez robado, así que este sistema, por sí sólo, no lo podemos considerar un antirrobo.

¿Qué cubre el seguro en caso de robo?

Los seguros diferencian entre robo, expoliación y el hurto. Entendiendo por robo cuando existe fuerza física en el propio acto, como si por ejemplo forzasen la puerta del garaje para acceder al vehículo o si, teniendo el vehículo en la calle, forzasen el bombín para acceder al interior del mismo.

La expoliación, por lo contrario, ocurriría cuando haya una amenaza o daño físico hacia la persona a punta de pistola o con un arma blanca para sustraerme el vehículo o cualquier cosa que se encuentre dentro de este.

Por último, el hurto, sucederá cuando no exista ni una cosa ni la otra. Es decir, que no se sepa con exactitud quien ha sido, ni cuando ha sucedido, ni si realmente ha pasado. Muchas veces, este tipo de hurtos se suceden cuando existe un descuido por parte del conductor, como por ejemplo dejar las llaves puestas al salir del vehículo o perderlas.

Dentro de los seguros existen tres tipos de pólizas que cubren distintas situaciones, el básico a terceros, el medio (o terceros ampliado) que cubre el robo y el incendio, así como uno superior comúnmente conocido como “a todo riesgo” y donde se cubre el robo o la expoliación. En ninguno de los tres casos se cubrirá el hurto.

 

Desde RO-DES, aconsejamos a nuestros lectores que sean precavidos, sobre todo en aquellos casos en los que el coche “duerme” en la vía pública y, sobre todo, intenten evitar estacionar su vehículo en lugares oscuros o poco transitados, pues son el escenario más utilizado por los ladrones en este tipo de actividades delictivas.

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