Una fuga en el vehículo es un síntoma que indica que alguno de los componentes del sistema del que provenga, se encuentra en mal estado. Esto supone que, con casi total probabilidad, se incrementen los problemas en el futuro. Por ello es importante saber detectar cualquier tipo de fuga, tanto en el sistema de dirección como en cualquier otro.

Métodos frecuentes para detectar todo tipo de fugas en el vehículo

El vehículo está constantemente sometido a vibraciones, golpes y ficciones que, unidas al propio desgaste de las piezas, pueden detectar la aparición de fugas. Se pueden clasificar 4 métodos para detectar cualquier tipo de fuga (fluidos, aire, o gases) en el vehículo:

  • Aerosoles especializados: Son productos sencillos y cómodos de usar; permiten detectar las fugas fácilmente. Mediante su aplicación se consiguen formar burbujas en aquellas zonas donde se produzca pérdida de gas. Para usarlo correctamente hay que agitar antes de abrir y pulverizar el producto a una distancia de entre 15 y 20 cm sobre la zona afectada.
  • Inspección ocular: Cuando se trata de una fuga de líquido (aceite o líquido refrigerante) es fácil detectarla mediante la inspección ocular; pero si se trata de una fuga de gas es más complicado.
  • Inyección de colorante: Se usan productos colorantes que reaccionan en el lugar donde se encuentra la fuga.
  • Láser y ultrasonidos: Ya existen métodos que permiten detectar fugas realizando un diagnóstico por infrarrojos sin riesgo para la salud. Los detectores de fugas por ultrasonidos son más comunes para detectar problemas de estanqueidad en el compartimento del motor.

Dirección asistida: Síntomas de fuga en el líquido hidráulico

Como todos los líquidos presentes en el vehículo, el líquido de dirección asistida, también llamado líquido de dirección o aceite hidráulico, debe estar en unos niveles correctos para un correcto funcionamiento del sistema. De esta manera, se evitarán daños a la bomba u otros componentes y se mantendrá el funcionamiento correcto del vehículo.

En muchas ocasiones, no tenemos ni idea de que nuestro coche está teniendo o va a sufrir pérdidas de líquido hidráulico; por ello, te enseñamos a continuación los distintos síntomas que te ayudarán a saberlo:

  • Dirección asistida dura: Una fuga en el aceite hidráulico hace que la dirección asistida no sea tan eficiente. Notarás que el volante tiene más dificultad para girar. Esto nos indica que el líquido se está agotando, por lo que podría haber una fuga.
  • Dirección ruidosa: Si la dirección asistida hace mucho ruido al circular a baja velocidad (aparcando), comprueba el nivel del líquido hidráulico, puede que se esté escapando por algún sitio.
  • Pérdida visible de líquido en la dirección asistida: El líquido de dirección, por lo general, suele ser de color rojizo aunque también los hay verdes o amarillos, por lo que debemos darle importancia a las pocas gotas que podamos encontrar debajo de nuestro vehículo; averigua porque está ese líquido ahí y soluciónalo lo antes posible para evitar males mayores.

Si, finalmente detectas que tu vehículo tiene una fuga en el líquido de dirección asistida es importante tomar medidas. Si la detectas pronto, la fuga se podrá detener rápido y de manera económica.

¡Ojo! Una pequeña fuga puede ser lo suficientemente grande como para provocar que la bomba funcione en seco y que los daños sean más graves y costosos. Se recomienda siempre acudir al mecánico para que puedan revisar el sistema con detenimiento.

fugas de líquido de dirección asistida

¿Qué causa las pérdidas del líquido de dirección?

Cualquier señal de fuga debe ser considerada y atendida en el menor tiempo posible; un bajo nivel de líquido puede hacer que el manejo de la dirección se vuelva difícil, pudiendo dañar también otros componentes del sistema.

El primer paso para prevenir y arreglar la fuga es saber identificarla; lo que resulta más fácil si sabes que es lo que la está provocando y dónde buscarla. Las fugas pueden estar ubicadas en:

Las mangueras de dirección asistida

El sistema de dirección suele tener 2 o 3 mangueras. Dispone de una manguera de presión, (desde la bomba hacia la caja de dirección); una manguera de regreso (de la caja de equipo de la dirección a la reserva) y, en caso de que la bomba esté separada de la reserva, una manguera de suministro (desde la reserva hasta la bomba de dirección).

Cualquiera de estas mangueras puede presentar una fuga debido a la frotación de estas contra otras partes del motor. Asimismo, cabe destacar que las fugas más comunes se dan en la manguera de presión, por la alta presión a la que opera el sistema.

Reserva del líquido de la dirección asistida

Está localizada al frente del comportamiento del motor, en la parte del conductor. En estas situaciones puede surgir una fuga si la reserva se llena de más accidentalmente. En los coches más viejos, donde la reserva forma parte del embalaje de la bomba de dirección asistida, se tendrá que abrir la tapa para comprobar el nivel de líquido.

Caja de dirección o bastidor

Puede estar ubicado en una caja dentro del bastidor o en la caja de dirección (dependiendo del sistema). En ambos casos pueden aparecer fugas en los sellos para el pistón presurizado, si son viejos y están desgastados.

Bomba de dirección asistida

No es muy usual, pero pueden surgir grietas en la cubierta de la bomba o se puede desgastar el sellado situado alrededor de ésta por la presión que ella misma crea.

La mayoría de las cubiertas de las bombas consisten en dos mitades atornilladas juntas, lo que puede dar lugar a la aparición de fugas si la junta en la unión o los tornillos están sueltos, y también cuando son viejas.

pérdidas de líquido hidráulico o líquido de dirección

Cómo detener una fuga del líquido de dirección

Hacer que el sistema de dirección hidráulica funcione con un líquido menor al habitual puede arruinar la bomba de dirección. Una fuga en el sistema de dirección surge principalmente en los acoplamientos de las mangueras, la bomba de dirección o las juntas.

Existen algunas maneras con las que detener o sellar una fuga en el líquido de dirección por ti mismo; pero ten en cuenta que, en caso de que el problema sea grave, tendrás que acudir siempre a un mecánico.

Desde RO-DES, te aconsejamos seguir los siguientes consejos para detener o sellar una fuga:

  • Localiza la fuente de la fuga: Sigue la marca el líquido en el suelo usando un mango alargado y un espejo; observa las mangueras y juntas para encontrar los posibles lugares de fuga.
  • Añade un poco de aditivo: De esta manera podrás detener las fugas en el depósito del líquido de dirección. En los coches más viejos, el desgaste de los sellos produce fugas, por lo que el aditivo hace que los sellos del vehículo se hinchen hasta alcanzar su tamaño original.
  • Utiliza un sellador: Que sea resistente a los otros líquidos para motor, esto te ayudará en aquellas juntas viejas que gotean.
  • Si el sellador no funciona, cambia la junta: Si aún hay alguna fuga que provenga de la junta tras haber añadido aditivo o utilizar el sellador, remueve la junta vieja y coloca una nueva.
  • Cambia la vieja manguera de presión si ves una fuga en ella: Afloja los extremos de la manguera rociándoles aceite, retira los pernos que la sujetan al sistema de dirección con la llave inglesa, coloca una bandeja debajo de la manguera adquirida y apriétala con la llave inglesa. Añade más líquido de dirección y reemplaza en drenado.

¡Ojo! El sistema de dirección es muy complejo, por lo que se recomienda llevar tu vehículo al mecánico si tienes alguna duda en la reparación de la fuga.

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