El pasado mes de octubre de 2013, varios medios de comunicación publicaron la decisión de la Directora de la Dirección General de Tráfico (DGT), María Seguí, de no invertir más en radares fijos durante 2014 afirmando que «Los radares fijos y su tiempo, creo que están pasados. La evolución es hacia radares móviles que nos permitan cubrir las carreteras secundarias que son muchísimas más en extensión y en siniestralidad».

Sin embargo, hoy la noticia de que la DGT ha adquirido 16 nuevos radares fijos para el control de la velocidad, ha copado los medios de comunicación haciendo saltar nuevamente la polémica sobre las decisiones y acciones tomadas por el mencionado organismo.

La inversión que la DGT ha realizado en estos nuevos 16 radares fijos supera el millón de euros, tal y como se ha publicado en el BOE, y se trata de radares del tipo «barrera laser» que van instalados en los paneles informativos de autovías y autopistas, o bien en vehículos ubicados en un punto determinado, y son capaces de captar infracciones en ambos sentidos de la vía. Esta nueva adquisición se suma a los 850 radares que ya se encuentran instalados en nuestras carreteras.

¿Qué diferencia hay entre los radares en los que decidió «no invertir» y aquellos en los que sí lo ha hecho?

Aparentemente pocas, aunque no por ello menos importantes. Los radares convencionales, podemos clasificarlos en «fijos» o «móviles». Los radares normalmente están señalizados, mientras que en los móviles juega el factor «sorpresa». Sin embargo, tal y como hemos comentado antes estos nuevos 16 radares son capaces de verificar la velocidad de desde un punto fijo, pero también desde uno móvil como podría ser un vehículo que se encuentre parado a un lado de la vía.

Así que pueden utilizarse tanto para un fin como para otro. Es decir, podrían estar un tiempo actuando como radares móviles y después ser instalados en un punto fijo, o viceversa. Sin embargo, no se ha aclarado todavía de qué manera van a emplearse estos 16 nuevos radares y es algo que desde RO-DES creemos necesario para que no merme la confianza en las comunicaciones que la DGT hace públicas sobre estos temas que tanto preocupan a los conductores hoy en día.

panel indicativo radar fijo

Además, es posible que si estos radares son incorporados de forma fija en los paneles de aviso, que mayoritariamente están instalados en autovías y autopistas, no se cumpla estrictamente con el compromiso de centrar la atención en controlar excesos de velocidad en carreteras secundarias, ya que la única forma de utilizarlos en este tipo de vías podría ser en modo móvil.

También desconocemos el coste de un radar convencional y la diferencia de precio existente con este tipo de radares en el que la DGT ha decidido invertir más de un millón de euros, pero si el objetivo era aumentar los radares móviles y ubicarlos en carreteras secundarias… ¿no podría haber sido más económico adquirir únicamente radares móviles? ¿o es que todavía no se ha decidido la ubicación de esos nuevos 16 radares, pese haber comunicado anteriormente su objetivo de centrarse en las vías donde más tráfico y siniestralidad se acumula?.

Otra de las controversias que plantea este tema es la señalización de estos radares, ya que si se ubicasen de forma fija tendrían que estar debidamente indicados al igual que sucede con el resto y con el coste que ello conlleva. Señalización que después tendría que ser retirada, o no, si se decidiera cambiar la ubicación del radar para instalarlo en un punto móvil.

También nos gustaría añadir, que según hemos podido comprobar en los Boletines Oficiales del Estado (BOE) del pasado 2013, el gasto realizado por el conjunto de organismos de tráfico que operan en España (La Dirección General de Tráfico, el Servicio Catalán de Tránsito y la Dirección de Tráfico del Gobierno Vasco) en adquisición de cinemómetros y mantenimiento de los existentes, ascendió a 11.337.968´65 euros. Sin embargo, según se publicó en el BOE del 20 de diciembre de 2013, las ayudas concedidas a entidades u organizaciones sin ánimo de lucro, cuyo objeto sea la atención a las víctimas de accidentes de tráfico, tan solo alcanzaron los 450.000´00 euros. La diferencia es cuantiosa y da que pensar.

 

Finalmente, nos gustaría que nos dieseis vuestra opinión sobre este tema. ¿Qué pensáis que pasará con estos nuevos 16 radares? ¿Dónde creéis que hacen más falta? ¿Qué os parece que se invierta en este tipo de nuevas tecnologías? ¡Dejadnos vuestros comentarios! 

1 comentario

    1. […] así que debemos prestar especial atención a cumplir la normativa en este campo, alerta a los radares fijos, móviles y polivalentes sin olvidar los […]

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