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Como muchas veces hemos mencionado en este blog, no toda la información que está a día de hoy a nuestro alcance en Internet es 100% fiable, por lo que siempre es recomendable contrastarla con lo publicado en otros medios de comunicación distintos al primero en el que hayamos localizado la noticia. La seguridad vial y cualquiera de los temas que con ella se relacionan, no están exentos de polémica, más aún desde que el límite de velocidad en carreteras convencionales ha sido reducido por la DGT a 90 km/h, lo que ha provocado que aparezcan diversos bulos o “falsos mitos” que hoy a través de este artículo y de acuerdo a lo publicado en el último número de la revista digital de éste organismo, trataremos de desmentir.

1) Los coches actuales son más seguros, por lo que la velocidad no influye tanto en el resultado del accidente

Este mito, lo es a medias. Con esto nos referimos a que los coches actuales sí son más seguros, aunque también es cierto que se mantiene la premisa de que, a mayor velocidad, mayor es el riesgo de sufrir lesiones. En una colisión, la energía cinética que acumula un vehículo que circula a 100 km/h es un 23% superior a la que acumularía si circulase a 90 km/h.

conducir vehículo

2) La reducción de los límites de velocidad solo tiene afán recaudatorio

Según la DGT esta afirmación se trata de un bulo ya que la reducción de velocidad se aplica únicamente por criterios relacionados con la seguridad y responde a las recomendaciones de las principales entidades que se dedican a la seguridad vial en los distintos países europeos.

De acuerdo con el informe “Velocidad y Riesgo de Accidente”, realizado en 2018 por la OCDE y el Forum Internacional del Transporte (ITF), cuanto mayor es la velocidad de conducción, tanto el número de accidentes como la severidad de los mismos, crece de un modo desproporcionado. Así mismo, también se apunta a que una subida del 1% en la velocidad media implica un aumento del 2% en la frecuencia de accidentes con víctimas, del 3% en accidentes graves y del 4% en accidentes mortales.

Por otro lado, se hace una relación entre el número de radares móviles que hay en España (391) y los instalados en Francia (787), donde también se compara el número de radares fijos y de tramo (un 20% menos de radares fijos y 1/3 menos de radares de tramo). Otro dato a destacar es la comparativa que igualmente se recoge en este estudio entre el total de radares que se encuentran operativos en España (905) y los que se encuentran en Reino Unido (7.200 en total), haciendo alusión a la incompatibilidad de estas cifras con la acusación de que exista un afán recaudatorio.

3) La DGT manipula las cifras de siniestralidad para hacernos creer que la velocidad influye mucho en las mismas

Esta afirmación tampoco sería verdadera ya que, según Álvaro Gómez, director del Observatorio Nacional de Seguridad Vial, la DGT utiliza dos tipos de cifras para analizar el impacto de la velocidad sobre la siniestralidad: la velocidad como factor concurrente en los accidentes y datos de estudios científicos imparciales. Además, la información sobre la presencia de velocidad excesiva o inadecuada en los accidentes se obtiene “directamente de los partes estadísticos transmitidos por las autoridades” (Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, policías autonómicas, policías locales…), y ningún funcionario de la DGT interviene en el proceso de grabación de información.

accidente coche

4) Si se reduce el límite de velocidad, la densidad del tráfico aumentará y los adelantamientos serán más peligrosos

Para calcular la intensidad del tráfico de una vía hay que tener en cuenta el número de vehículos que intentan acceder a la misma por unidad de tiempo. Reducciones de velocidad tan insignificantes como bajar la velocidad de 100 km/h a 90 km/h, algo que a un recorrido de 200 km tan solo sumaría 12 minutos al viaje. Además, al hacer que las velocidades máximas a las que pueden circular los distintos tipos de vehículos por esa vía sean más homogéneas, las maniobras de adelantamientos serán menos necesarias, siempre y cuando se respeten los mencionados límites.

adelantamiento carretera

5) En carreteras rectas y poco transitadas el riesgo por circular a una velocidad más elevada, es menor

De acuerdo con las estadísticas de la DGT de 2017, el 39% de los fallecidos en carreteras convencionales se produjeron en accidentes en los que no hubo implicado ningún otro vehículo o peatón. Además, la mayoría de estos accidentes fueron salidas de la vía y el 38% de ellos tuvo lugar en un tramo recto de carretera. Por tanto, esta quinta afirmación también sería falsa.

carretera despejada

6) Las distracciones aumentan a medida que la velocidad se reduce

Pese a que es frecuente pensar que cuando la velocidad a la que se circula es más baja, pueden aumentar el número de distracciones dado que el viaje se hace más monótono, no hay evidencias ni pruebas que sirvan para apoyar firmemente esta versión.

conductor cansado

7) Tengo a mis espaldas miles de kilómetros en carretera y no he tenido nunca un accidente

Esta afirmación no es más que una falsa percepción de la realidad. Según la publicación realizada por la DGT, la mayoría de nosotros tendemos a juzgar la realizada por aquello que sucede a nuestro alrededor, por lo que muchas veces llegamos a conclusiones totalmente equivocadas. A pesar de que seamos buenos conductores y nunca hayamos tenido un accidente, hay factores externos a nuestra forma de conducción que pueden cambiar esa realidad en menos de 1 minuto. Además, hay que tener en cuenta que circulando a 96km/h, el riesgo de morir en caso de accidente es elevadísimo (92%), mientras que si lo haces a 80 km/h el riesgo se reduce hasta el 65%.

conductor asustado

 

¿Habéis leído en alguna ocasión cualquiera de estas “fake news” sobre la velocidad en Internet? ¿Conocéis alguna otra? ¿Quién pensáis que tiene razón, la DGT o los medios de comunicación que se hacen eco de este tipo de informaciones? ¡Dejadnos vuestros comentarios!

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