En 2018 los talleres enviaron al desguace un 29% más de vehículos abandonados


Cada año en España se abandonan miles de vehículos, tanto en los talleres mecánicos como en la vía pública. Esto supone grandes pérdidas para los profesionales y también resulta muy perjudicial para el medio ambiente o para el entorno, pues se están ocupando plazas de aparcamiento innecesariamente mientras deberían estar siendo tratados como Vehículos Fuera de Uso (VFU) en las instalaciones de un Centro Autorizado de Tratamiento (CATV), donde sus restos serían recuperados y reciclados siguiendo las pautas de la normativa vigente sobre la gestión de vehículos al final de su vida útil.

Tal y como hemos comentado anteriormente en este blog sobre el abandono de vehículos en la vía pública o los talleres mecánicos, las circunstancias económicas de los propietarios están detrás de esta situación, pues la imposibilidad de hacer frente a los gastos que supone la reparación de una avería grave, unido a la dejadez y a la desinformación que en numerosas ocasiones existe sobre este tema, provocan que los usuarios elijan esta alternativa cuando en realidad es la peor opción de todas.

vehículo abandonado

En 2018, desde los talleres mecánicos se enviaron al desguace un total de 5.656 vehículos que habían sido abandonados por los propietarios en sus instalaciones, lo que ha supuesto un incremento del 29% con respecto al número total de unidades registradas durante el año anterior. De acuerdo con la información proporcionada por GANVAM (Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios), este incremento esta ligado también al descenso de las matriculaciones y al envejecimiento del parque automovilístico del país, donde las ventas de vehículos nuevos se han reducido en un 6´3%, mientras que las de automóviles de segunda mano con más de 15 años han aumentado en un 8% y representan ya el 30% de las ventas del mercado de ocasión.

Si nos fijamos en las condiciones en las que se abandonan estos vehículos, encontramos varios factores en común en seis de cada diez casos: antigüedad y kilometraje elevados, además de reparaciones cuyo coste medio ronda los 1.000 euros, lo que en la mayoría de ocasiones supone que se supere el propio valor de mercado del vehículo. En el caso de que los propietarios no tengan medios para hacer frente a la factura de reparación o no les resulte rentable asumir la misma y debido a ello opten por abandonar su vehículo en las instalaciones del taller mecánico, se traducirá en pérdidas para el sector profesional que actualmente son de más de cuatro millones de euros anuales.

La modificación del artículo 86 de la Ley de Tráfico ha permitido incrementar los vehículos enviados al desguace por parte de los talleres mecánicos.

En 2012 se modificó el artículo 86 de la Ley de Tráfico y Seguridad Vial, gracias a la iniciativa de GANVAM, para facilitar que los talleres pudieran deshacerse de los vehículos abandonados en sus instalaciones enviándolos a los desguaces o Centros Autorizados de Tratamiento de Vehículos (CATV) y que de esta manera, recuperasen parte de las pérdidas que la situación les estaba provocando. De hecho, desde que se modificó la citada normativa, el impacto negativo para el sector se ha reducido en más del 80% ya que anteriormente, el profesional solía mantener el vehículo en sus instalaciones asumiendo los gastos que ello le suponía y haciendo que las pérdidas de los talleres mecánicos estuvieran por encima de los 100 millones de euros anuales. Desde 2012, la cifra de vehículos enviados al desguace a través de los talleres mecánicos se ha duplicado, pasando aproximadamente las 2.558 unidades a un total de 5.656 en 2018.

furgoneta vieja abandonada

El abandono de coches en la vía pública no se reduce y sigue aumentando año tras año

Quizás, y dependiendo también de la población o municipio en el que se encuentre, la retirada de un vehículo abandonado en la vía pública es un proceso que en muchas ocasiones se alarga más de lo esperado. La necesidad por parte de la administración de respetar todos y cada uno de los plazos establecidos para notificar al propietario la situación, provoca habitualmente que el vehículo abandonado permanezca durante meses estacionado en la calle sin que aparentemente nadie esté haciendo nada.

Cualquier vehículo que permanezca estacionado en el mismo lugar y presente desperfectos que puedan dificultar su circulación en condiciones de seguridad o no disponga de las placas de matrícula, puede considerarse como abandonado de acuerdo con la Ley 11/1999 donde se regulan las competencias en materia de tráfico de las corporaciones locales. Así pues, cualquier vecino puede efectuar una reclamación a su Ayuntamiento en caso de detectar que un vehículo ha sido abandonado en la vía pública quienes, a través de los servicios municipales y las autoridades locales, procederán a la apertura del expediente.

En RO-DES nos ha llamado muchísimo la atención la noticia publicada por El Periódico de Ibiza el pasado 27 de octubre, donde describen la alarmante situación que se está viviendo en la isla con respecto a este tema. Y es que no es para menos, pues en lo que va de año ya se han abierto y tramitado en tan solo 5 municipios más de 1.000 expedientes relacionados con el abandono de vehículos en la vía pública. Muchos de estos automóviles ya han sido enviados al desguace, achatarrados y dados de baja definitiva en la DGT, aunque todavía queda un gran número de procedimientos abiertos. Sin duda, es una situación alarmante si tenemos en cuenta las dimensiones reducidas que el territorio de la isla tiene y el impacto, tanto medioambiental como para el entorno, tan negativo que esto provoca.

¿Cómo saber si el cuentakilómetros de un coche de segunda mano ha sido manipulado?


Lamentablemente, en nuestra búsqueda de un coche de segunda mano podemos encontrarnos con suculentas ofertas que esconcen un intento de estafa por parte del vendedor. Y es que comprar un coche con el cuentakilómetros manipulado es un hecho del que, si preguntamos a nuestro alrededor, más de algún conocido podrá contarnos su experiencia al respecto.

Encontrar vehículos de segunda mano con atractivas prestaciones, un aspecto impecable y aparentemente pocos kilómetros, a precios muy llamativos, son las primeras señales de las que deberíamos sospechar. Afortunadamente, no siempre está el engaño detrás de estas increíbles ofertas, pero es muy importante no confiarse y llevar a cabo una serie de comprobaciones antes de lanzarnos a comprar ese vehículo que tanto nos ha llamado la atención.

Aunque la tecnología y la electrónica utilizadas actualmente en los automóviles pueden suponer un inconveniente a la hora de intentar falsear el kilometraje, quienes se dedican a este tipo de labores delictivas cuentan con distintos métodos que lejos de lo que muchos podemos llegar a pensar, les ayudarán a conseguir fácilmente su objetivo: vender un vehículo de segunda mano con los kilómetros rebajados, obteniendo así mayores ganancias por la transacción. También hay que tener en cuenta que, en automóviles fabricados antes del año 2000 y cuyo cuentakilómetros funciona generalmente a través de un sistema analógico, la manipulación suele ser mucho más sencilla.

Por todo lo anterior y previo a las recomendaciones que os daremos a continuación, no está de mas acudir con el vehículo a un servicio oficial de la marca o a un taller de confianza donde puedan revisar exhaustivamente todos y cada uno de los puntos que puedan relacionarse con un desgaste superior al indicado en el cuentakilómetros, así como verificar por el número de bastidor si el historial de revisiones y reparaciones -donde siempre se anotan los kilómetros recorridos- coincide con la realidad.

cuentakilometros analógico

¿Qué formas existen para detectar que un cuentakilómetros está trucado?

 1) A través del Informe de antecedentes de la DGT

 De acuerdo con los consejos transmitidos por Tramicar, servicio online para gestionar los trámites de compraventa de un vehículo de manera 100% online, es fundamental antes de comprar un vehículo usado solicitar el informe de la DGT, ya que de este modo podremos conocer muchos datos relacionados con el historial administrativo del vehículo, como la lectura del cuentakilómetros anotada en la última ITV, las reparaciones técnicas realizadas en talleres autorizados, el historial de transferencias, así como las posibles cargas que pudiera tener.

Los kilómetros registrados en la última revisión de ITV, serán una cuestión primordial a la hora de conocer si los indicados en el cuentakilómetros del coche de segunda mano que nos gustaría comprar, son reales. Una diferencia demasiado sustancial, teniendo en cuenta la periodicidad de las revisiones y el estado de desgaste del vehículo, podrían ser indicativos de que no debemos confiarnos demasiado y que será necesario realizar más comprobaciones antes de lanzarnos a formalizar la compra.

El Informe de antecedentes por matrícula se puede solicitar a través de Internet, en cualquier Jefatura de Tráfico o bien desde la nueva sede electrónica de la DGT, de la que os hablaremos próximamente en este mismo blog.

2) A través de toda la documentación del vehículo

Otra forma de comprobar si el cuentakilómetros ha sido o no manipulado, será revisando toda la documentación del vehículo y en especial la Tarjeta de Inspecciones Técnicas. Si el coche no la tiene o nos entregan un duplicado, deberemos desconfiar e indagar más al respecto. La tarjeta de ITV, estará siempre sellada por la estación donde el vehículo haya pasado la inspección, estando los kilómetros habitualmente anotados a mano.

También es recomendable disponer del libro de mantenimiento o revisiones validado por el servicio oficial de la marca, ya que nos proporcionará información sobre como ha sido tratado el vehículo en anteriores visitas al taller y, además, podrá servirnos para comprobar si ha sido debidamente sellado con el kilometraje del coche en cada revisión. Por ello, si el vendedor de un coche con pocos años no nos facilita el libro oficial de revisiones y mantenimiento, deberíamos sospechar también de la veracidad de los kilómetros registrados en el cuadro de mandos.

3) El estado del interior del coche

Un vehículo debe tener un desgaste interior acorde a su kilometraje. Así, existen determinadas partes en las que será más sencillo darse cuenta de si el kilometraje ha sido manipulado, como: los asientos, la tapicería del vehículo, los reposabrazos de las puertas, el desgaste del volante, la palanca de cambio, las alfombrillas o los botones del equipo de sonido, de los elevalunas y del climatizador. Si el desgaste de estas piezas no se corresponde con el kilometraje del cuadro de mandos, es muy probable que el kilometraje esté trucado.

4) El estado mecánico del coche

Otros elementos a los que debemos prestar especial atención serán: el estado del embrague, de los frenos y del acelerador o el sonido del motor del coche. Además, es importante revisar si el vehículo presenta fugas de líquidos o de aceite, si muestra signos de haber sufrido algún accidente o el estado en el que se encuentra el conducto de escape, etc. Un coche con pocos kilómetros no debería presentar problemas de esta índole, por lo que lo más recomendable será que un mecánico especializado realice una inspección exhaustiva, donde pueda comprobar la existencia de cualquier avería oculta, así como averiguar si el desgaste del coche se corresponde con el número de kilómetros que se indica en el marcador.

cuentakilómetros digital

¿Cómo actuar si detectamos que el cuentakilómetros ha sido trucado?

En el caso de que al adquirir un coche de segunda mano hayamos tenido esta mala suerte, existe la opción -por no decir, la obligación- de denunciar por estafa al vendedor, o bien de solicitar la resolución del contrato para recuperar así el dinero invertido en la compra. Además, es posible exigir la diferencia de precio si a pesar de haber sufrido este percance seguimos queriéndonos quedar con el vehículo en cuestión. No obstante, es importante saber que en la mayoría de casos, el posible acuerdo entre comprador y vendedor suele llegar siempre cuando el caso ya está en los tribunales.

¿Qué piezas de tu coche caducan? Revísalas y sustitúyelas si es necesario


El clima invernal está cada vez más presente, sobre todo en aquellas regiones de España donde hasta hace pocos días todavía disfrutábamos del sol y las buenas temperaturas. El frío e incluso las primeras heladas del invierno ya han llegado a aquellas partes del país donde la climatología adversa prevalece durante una buena parte de las estaciones intermedias y prácticamente todos los meses de invierno. Es por ello por lo que, además de tener en cuenta el tiempo y los cambios bruscos que se puedan producir entre las diferentes horas del día, es importante llevar a cabo el mantenimiento preventivo del vehículo y sustituir aquellos elementos que hayan alcanzado el final de su vida útil.

Además de revisar los componentes que habitualmente deben comprobarse en el vehículo con la llegada del otoño, también es conveniente conocer qué elementos sufren mayor desgaste y comprobar su estado, evitando así posibles fallos derivados de la falta de atención y mantenimiento. De esta manera, podremos identificar qué piezas de nuestro coche han alcanzado su fecha de caducidad y sustituirlas en caso de que sea necesario.

No hay que olvidar que, tal y como Circula Seguro menciona en su artículo, las revisiones periódicas y las comprobaciones rutinarias que como conductores hemos de llevar a cabo, son también imprescindibles ya que gracias a ello, líquidos (refrigerante, frenos y limparabrisas), el aceite del motor y los filtros (filtro de aceite, filtro de aire, filtro de combustible y filtro del habitáculo), se mantendrán en un estado óptimo. También, se aconseja verificar cada cierto tiempo el estado en el que se encuentran los siguientes componentes:

 

sistema de climatización

Revisa el sistema de climatización de tu coche, al menos cada 2 años.

Sistema de climatización:

Falta de potencia, malos olores o dificultades para eliminar el vaho de las lunas (delantera o trasera) del vehículo, son síntomas que pueden predecir un funcionamiento inadecuado del sistema de climatización. Para evitar esto, se recomienda realizar una puesta a punto al menos cada 2 años, en la que se compruebe el estado de la carga del gas del aire acondicionado y se verifique que no existen fugas en el circuito, así como sustituir anualmente el filtro del habitáculo.

 

batería del coche

Comprueba regularmente el estado de la batería.

Batería:

Dependiendo del uso que se de al vehículo, así como de la memoria de su conductor (muchos somos algo despistados y ocasionalmente nos olvidamos de comprobar si circulábamos con las luces puestas), la batería suele tener una vida útil aproximada de 4 o 5 años. Por ello, periódicamente se aconseja comprobar el estado de la batería ya que de esta manera podremos conocer cuándo su final podría estar próximo. Llegado ese momento, también es conveniente saber cómo cambiar la batería ya que así, podremos ahorrarnos la mano de obra en el taller mecánico llevando a cabo esta acción nosotros mismos.

 

airbags coche

Si el indicador del cuadro de mandos de tu coche se ilumina, revisa el sistema.

Airbags:

Generalmente, los airbags a menos que se haga uso de estos durante un accidente, son una de las piezas que pueden aguantar sin problema alguno toda la vida útil del vehículo. No obstante, en caso de que el indicador de aviso en el cuadro de mandos se ilumine para advertirnos sobre alguna incidencia relacionada con este sistema de seguridad activa del vehículo, tendremos que acudir al taller para que revisen qué puede estar fallando y si afecta al funcionamiento de los airbags en caso de colisión.

 

escobillas limpiaparabrisas

Comprueba de vez en cuando si las escobillas están en un estado óptimo de uso.

Limpiaparabrisas:

Sobre todo, cuando las lluvias son frecuentes durante una estación meteorológica, es importante comprobar con mayor frecuencia el estado de las escobillas del limpiaparabrisas para que, en caso de que sea necesario, podamos cambiarlas nosotros mismos (haz clic en el enlace para ver nuestro video tutorial de YouTube sobre cómo cambiar las escobillas del limpiaparabrisas). Para evitar que una tormenta nos sorprenda en la carretera y nuestras escobillas no estén a la altura, dificultando en lugar de mejorando la visibilidad, hay determinados síntomas que pueden ayudarnos a identificar unas escobillas en mal estado como: ruidos pese a estar la luna y la goma mojadas, limpieza deficiente, cristal que se empaña por fuera o irregularidades en la goma, entre otros.

 

sistema de escape

El catalizador forma parte del sistema de escape del vehículo.

Catalizador:

Siempre y cuando al vehículo se le de un uso normal, la vida útil del catalizador puede estar entre los 120.000 y los 400.000 kilómetros. Una vez alcanzado este último kilometraje se debería valorar su estado y sustituirlo en caso de que fuera necesario, ya que un funcionamiento deficiente podría hacer que las emisiones de gases contaminantes fueran superiores a los límites permitidos y/o homologados para ese modelo, haciendo que obtuviésemos un resultado negativo en la próxima ITV.

 

luces del coche

Aunque no es obligatorio, si es aconsejable llevar bombillas de recambio en la guantera.

Sistema de iluminación:

Es importante revisar regularmente el sistema de iluminación de nuestro vehículo ya que las luces son uno de los elementos que más fallos acumulan durante la vida útil de un coche. Además, en muchos casos podremos ser nosotros mismos quienes nos ocupemos de sustituir las lámparas que se hayan fundido, por lo que, aunque ya no es obligatorio si que aconsejamos llevar en la guantera unas bombillas de repuesto.

 

cinturón de seguridad

El cinturón de seguridad es el sistema que más vidas al año salva en carretera. Revisa su estado periódicamente.

Cinturones de seguridad:

Los cinturones de seguridad, aunque generalmente suelen estar en buen estado durante toda la vida útil de un automóvil, conviene que sean revisados ya que debido al uso hay elementos de éstos que pueden deteriorarse. De esta manera, podremos identificar posibles desgarros o un mal funcionamiento de los anclajes. Además, si se sufre un accidente fuerte, también es aconsejable cambiarlos ante la menor duda de pérdida de eficacia.

 

neumáticos del coche

Es aconsejable revisar los neumáticos regularmente para identificar posibles desperfectos.

Neumáticos:

Los neumáticos, inevitablemente, sufren desgaste debido a factores como: las condiciones meteorológicas, el peso soportado, los diferentes terrenos por los que se circule, la forma de conducción e incluso el estado del sistema de suspensión del vehículo. Se trata de un elemento de seguridad muy importante, pues es la única vía de contacto entre nuestro vehículo y la carretera, por lo que conviene que se encuentren siempre en un estado óptimo y capaz de responder a las maniobras que realicemos.

Además, una vez han pasado 5 años desde su fecha de fabricación (dato que viene especificado en la banda exterior del neumático) es conveniente que un especialista los revise para determinar su estado y si llegan a cumplirse 10 años de esta fecha, se aconseja siempre sustituirlos por unos nuevos. Para comprobar regularmente en qué estado se encuentran los neumáticos de un vehículo, podéis leer el artículo que tenemos publicado al respecto en nuestra sección de mecánica.

 

Como veréis, son varias las piezas que, por así decirlo, pueden tener fecha de caducidad en nuestro vehículo. Conociéndolas y revisándolas con frecuencia, podremos evitar que el estado inadecuado de los mismos suponga un inconveniente para nuestra seguridad o a la hora de pasar la ITV con nuestro coche.

Guía rápida para pagar tus multas de Tráfico


Por todos es sabido que si pagamos una multa dentro de los 20 días naturales que se nos notifica (plazo conocido como periodo voluntario), el importe se reduce en un 50%. El problema viene cuando no disponemos de tiempo para desplazarnos a una jefatura de tráfico para hacerlo, especialmente ahora que sólo atienden con cita previa.

¿Qué otras vías tenemos para pagar la multa de una manera sencilla y sin desplazarnos?

Para poder abonar online una multa de la DGT es imprescindible tenerla a mano ya que necesitaremos tanto la fecha en la que se nos notifica como el número de expediente que figura en la misma. Actualmente, existen dos métodos:

  • Sistema Cl@ve desde donde podrás seleccionar hacerlo con un pin temporal, con tu cl@ave permanente, o a través del dni electrónico, si dispones en tu hogar de un lector del mismo.
  • Certificado digital donde podrás consultar además tu historial de sanciones, y las que están pendientes de pago.

¿Puedo pagar una multa sin disponer de conexión a internet?

Otra vía que ha habilitado tráfico para la gestión y pago de sanciones es la telefónica. Para ello necesitarás, como en el caso anterior, el número de expediente, la fecha de notificación y una tarjeta de crédito o débito. El teléfono al que debes llamar para acceder a este sistema es el 060. Ese mismo número sirve también para realizar alguna consulta relativa al estado de tus sanciones o para ampliar información al respecto.

Y si finalmente decido pagar la multa presencialmente, ¿dónde puedo acudir?

Si opta por realizar en persona el abono de una sanción de tráfico, puede acudir a la jefatura de tráfico más cercana, siempre bajo cita previa (llamando al 060 o desde www.dgt.es).

Es importante recordar que en estas oficinas ya no está permitido el pago en efectivo; solo mediante tarjeta de crédito o débito.

Si prefiere abonarlo en efectivo, puedes acudir a cualquier oficina de Correos aunque es la opción menos económica puesto que es la única en la que se paga una tasa adicional de 2,25€ más un recargo del 1,5% del importe de la multa.

 

Esperamos que este artículo os sea de utilidad a la hora de proceder al pago de vuestras sanciones y aprovechar así el 50% de descuento, siempre que no estéis interesados en fraccionar o aplazar el pago, en cuyo caso debéis contactar con la jefatura de vuestra provincia para solventarlo.

¿Te han puesto alguna multa? ¿qué vía elegiste? ¿te ha resultado útil nuestra información? ¡Déjanos más abajo tus comentarios!

 

Qué hacer en caso de accidente de tráfico


Para acceder a nuestro puesto de trabajo, por ocio, para hacer la compra… de los más de 25 millones de conductores que hay en nuestro país somos un gran porcentaje los que utilizamos el vehículo diariamente quedando así expuestos a sufrir un accidente de tráfico en cualquier ocasión. Pero, ¿qué pasos debemos seguir cuando esto sucede?  Vamos a contemplar los distintos supuestos a los que nos tendremos que enfrentar en función a la gravedad del accidente.

SIN DAÑOS NI LESIONES

En primer lugar, ante un accidente de tránsito es muy importe mantener la calma y evaluar los daños ocasionados. Si, afortunadamente, los daños son únicamente materiales, y hay entendimiento con el conductor del otro vehículo, se procede a rellenar un parte amistoso que ambos debéis firmar y directamente serán las compañías de seguros las que se encargarán de reparar los daños.

En caso de que no estéis de acuerdo con la versión de los hechos, será necesario llamar a la policía o guardia civil para que intervengan en la mediación y levantar el atestado. Si además, consideras que la culpa es únicamente del otro conductor y él expresa su disconformidad, dispones de un máximo de seis meses para interponer la denuncia penal correspondiente.

  • RECLAMACIÓN DE LOS DAÑOS MATERIALES:

Es importante informar a la aseguradora dentro de los siete días hábiles a la fecha del impacto para que evalúe el estado del automóvil a través de fotografías, con ayuda de un perito de la compañía y el parte o atestado cumplimentados en el momento del accidente. Si decides no reparar el vehículo o el arreglo supera el valor de venta del coche, puedes pedir una compensación. También son indemnizables las pérdidas o deterioros de objetos transportados siempre que consten en la declaración del accidente y se conserven los objetos dañados.

 

DAÑOS PERSONALES

Si alguno de los pasajeros ha sufrido lesiones a causa del accidente la atención medica obviamente tendrá la prioridad. Luego será necesario realizar un parte de asistencia médica dónde se reflejen los daños y que servirá como prueba en el momento de realizar la indemnización a la aseguradora. La reclamación se puede realizar tanto extrajudicialmente (llegando a un acuerdo con la aseguradora) como por vía judicial, en el caso de que el accidente constituya delito o la cantidad que ofrezca la compañía no se considera adecuada. En este caso lo ideal es contar con el asesoramiento de un abogado pues el importe dependerá de los daños e intereses que se devengan desde el accidente. Pasando de tres meses, la aseguradora debe abonar un interés adicional.

  • RECLAMACIÓN DE LOS DAÑOS PERSONALES:

Este tipo de indemnización puede ser solicitada por cualquier persona implicada en el accidente ya sean peatones o pasajeros los afectados. Valorar la gravedad y cuantía dependerá de muchos factores: en función a las secuelas, el tipo de lesión e incluso al caso concreto de cada persona y la repercusión que esos daños tengan en su vida: incapacidad temporal, parcial, absoluta, o en el peor de los casos, fallecimiento.

 

¿Te has enfrentado alguna vez a un accidente de tráfico? ¿Has hecho uso de tu seguro en uno de estos supuestos? ¿Sabrías reaccionar con tranquilidad ante un accidente? Déjanos tus comentarios.